Acabó el 2013, como los cuatro anteriores, corriendo la clásica carrera de fin de año en Barcelona, que hasta 2005 era una San Silvestre como en todo el mundo, pero desde ese año resulta que se llama Nassos, y la San Silvestre
oficial se corre ahora en Sant Cugat. El caso es acabar el año corriendo 10 kilómetros por el centro de Barcelona, en un circuito plano y con una muy buena organización, al menos en los primeros cajones, en una época del año ideal para intentar conseguir una buena marca.
Ya venía con buenas sensaciones después de correr la Jean Bouin, sin esforzarme mucho en menos de 42 minutos, y de batir mi marca personal en media maratón, que llevaba dos años inamovible. Me veía con ganas de intentarlo también en 10K, pero con menos posibilidades de éxito que en la Media de Vilanova...
¿Y qué paso? Bueno, vayamos por partes...
Primera parte, una semana de entrenamiento normalita. El martes, 9,5 kilómetros suaves por la hierba del río a 5:10 min/km, de madrugada y en ayunas.
El miércoles, día de Navidad, se me ocurrió probar a hacer series de 1000 metros. Son una buena referencia para una 10K... Pero no conté con que la ciclogénesis explosiva iba a condicionar mucho el entrenamiento. Calentamiento de 2,5 km a 5:10, bien de sensaciones, y empezamos con los intervalos de 1000 metros. Dos con viento a favor, que los clavo en 3:45. Muuuuuuuuchos meses hacía que no veía yo ese número en un mil... Pero el dar media vuelta y con el viento en contra, la cosa cambió bastante... 3 intervalos de 1000 metros, al mismo esfuerzo que los anteriores, pero esta vez en 4:00, 4:01 y 4:02. Otro kilómetro y medio enfriando, a 5:10, y a casa. Supongo que sin viento habrían salido entre 3:50 y 3:55... Así que Nassos se presentaba interesante...
Después de las series, comida de Navidad. Hicimos un juego que consistía en pesarse antes de comer y volver a hacerlo después... Y no puedo creerme que, después de la comilona, pesara 3 kilos más que antes. Mis hermanos no se quedaron cortos, 2,2 y 1,8 kilos más cada uno... Supongo que haber entrenado fuerte esa mañana afectaría de alguna manera mi capacidad de asimilar comida...
Jueves, después de la comilona asesina, la conciencia me hizo correr 16,07 kilómetros a un ritmo de 4:52 min/km, bien despierto y desayunado.
El sábado, rodaje suave de 9,60 km a 5:14 min/km. Y el domingo, tirada larga, ya sé que el martes tocaba una 10K, pero mi verdadero objetivo es la Maratón de Sevilla. Así que planeé hacer 21 kilómetros a ritmo suave, guardando fuerzas. Me fui animando y al final cayeron 21,28 km a 5:05 min/km, de menos a más.
Y descanso el lunes, y segunda parte, ya estamos a 31 de diciembre. Carrera vespertina. Es vez, no toca desayunar, punto 8 y correr. Esta vez, desayuno, punto 8, reposo, y comida a mediodía... Pensaba en algo que me aportara carbohidratos, un plato de pasta pintaba bien, pero antes de meterme en la cocina llegó mi señora de la compra con esta sorpresa...
Así que el plato de pasta se convirtió en este delicioso arroz con bogavante... :)
Me contuve y no me pasé con el arroz, recordando el terrible corte de digestión que me fastidió la carrera hace justo un año... Comí lo justo, y poco antes de las 16:00 cogí el metro en dirección a la salida.
Ahí nos dimos cita 4 cobardes, hacía tiempo que no nos juntábamos tantos...
Iba a poner los nombres pero los dorsales se ven muy bien... :) Mi aspecto nasalmente porcino se debe a que estrenaba mi dilatador nasal Respirfix. Lo vi en el blog de
Miquel Xirau y no me lo pensé dos veces. Calentamos y a los cajones. Toni salía conmigo en el segundo cajón, pero como el muy bruto tiene 38:20 nos saludamos y deseamos suerte en la salida y ya no supimos más el uno del otro... :)
17:30, y empieza la fiesta. Mi plan era
intentar correr mucho y si me veía
extremadamente bien, atacar mi marca de 39:30. Si me veía sólo
muy bien, apretar y buscar bajar de 40:00. Y si no, llegar vivo al final... :)
Los primeros kilómetros fueron muy bien. Precisamente me encontré con Miquel y nuestros respectivos dilatadores nasales poco antes de salir... :D Las piernas iban solas y el Forerunner me marcó 3:50 el primer kilómetro. El segundo, 3:58, el tercero, 3:53, y el cuarto, 3:56. El Forerunner iba desviándose un poco, apenas 10-15 metros cuando pasé por el 4. Miré el reloj pasando justo por el 4, y llevaba unos segundos de margen para poder hacer el sub 40 sin problemas, y si no me fallaban las fuerzas, quizá acercarme al 39:30. Pero entre el 4 y el 5 no sé muy bien que pasó, Manu y Toni me confirmaron que exactamente les pasó lo mismo. El kilómetro 5 parecía que no llegaba, y esos 15 metros de diferencia entre Forerunner y mojones kilométricos de repente se convirtieron en bastantes más... Pasé la alfombra del 5 en
20:06, se me habían ido más de 15 segundos en un kilómetro, algo no cuadraba. O los 4 anteriores estaban mal medidos, o era el quinto el que fallaba, pero a todos nos pareció que algo raro hubo. O quizá le pequeña subida y el giro de 180 grados en el Parque de la Ciudadela fue lo que marcó la diferencia. El caso es que mi marca personal ya quedaba descartada, y tocaría apretar bastante para bajar de 40 minutos.
Fue antes de llegar al kilómetro 5 cuando me pasó la anécdota de la carrera... Veo que un runner se pone a mi lado, y me pregunta, "¿qué tal, qué marca estás buscando?". Ummmm, me giro, y con cara de flipado le digo que si bajo de 40 me daría por muy satisfecho. Y luego me dice "Ah, se ve que has recuperado bien de Nueva York entonces"... Y en ese momento sí que flipo del todo... :) Luego me dice que sigue el blog y que me ha visto alguna vez corriendo por el Besós... :) Le pregunté qué planes tenía él, que también buscaba el sub 40, y sobre el kilómetro 5 ya le perdí la pista. Amigo, si estás por aquí, manifiéstate en forma de comentario! :)
Pasado el jarro de agua fría del kilómetro 5, el plan era sencillo. 5 kilómetros más a 3:58, y a bajar de 40. Al menos, el perfil de la segunda mitad es favorable. Pero en mi contra, que las dos veces que hice sub 40 en Nassos, la segunda mitad la corrí más lento que la primera. Bueno, ya tenía reto y objetivo. El Forerunner me seguía marcando buenos parciales, pero ya sabemos que en estas carreras, ir haciendo eses, no poder hacer el trazado ideal y algún puente o problema con el GPS siempre hacen que el ritmo que marca el Forerunner sea algo inferior al real. Hago dos kilómetros en 3:58 y 3:57, el octavo se atasca en 4:01, y llegamos a la parte decisiva, dos últimos kilómetros según el reloj que al final fueron 150 metros más... Ahora el trazado es favorable. El kilómetro 9 transcurre recto por la Diagonal, con un perfil levemente descendente... Voy manteniendo un buen ritmo pero voy al límite... El cartel del 9 no acaba de aparecer, se me hace muy largo, pero afortunadamente el reloj me marca un ritmo de 3:57. Aparece por fin el 9, miro el reloj y estoy en 36:03, el sub 40 es posible, hay que correr el último kilómetro en 3:56 y estará hecho. Por suerte, la liebre de los 40 minutos sigue detrás y las piernas todavía pueden con el ritmo de 3:55... En cualquier momento giraremos a la derecha y estaremos a 400 metros de la meta... El giro que no llega, las piernas empiezan a protestar, el ritmo sigue a 3:55 pero sé que no me quedan fuerzas para intentar apretar más... Por fin giramos, al fondo, se ve el reloj en la llegada... Pero esos 400 metros se hacen eternos... A veces hasta parece que la meta se va alejando en vez de acercando... :) Pita el kilómetro 10 a 3:55. Faltan unos metros, y veo que va a ir por los pelos. Ahora sí, aprieto pensando en vaciar el depósito y acabar al borde del vómito, los 150 metros de propina me los marca a 3:33, piso la alfombra, paro el Forerunner, ufffff, 39:58, por los pelos!!! Amago de arcada, pero no pasa nada, continuo andando, me recupero con el agua y al Aquarius, y objetivo secundario cumplido, mi cuarto sub 40, ya daba por perdido volver a hacer ese tiempo dos años después, pero lo conseguí.
Toni bajó mucho más sobradamente de 40 que yo, y Manu y David hicieron una buena carrera aunque también lejos de sus marcas. Otros Nassos recuerdo la euforia de las MMP, esa vez fue todo más discreto... :) Tranvía, metro, y a casa, tercera parte, tocaba reponer fuerzas...
No sería por falta y variedad de comida...
¡Y por supuesto, no faltaron los Gin Tonic!
Y el primer mensaje del año........
¡¡¡FELIZ 2014!!!