Vuelta a la normalidad, las vacaciones ya parecen algo que ocurrió en un remoto pasado, he corrido mi último trail hasta después de bastante tiempo, y ya empieza el entrenamiento clásico de maratón.
La despedida del trail quería que fuera buena, aunque la resaca de las vacaciones, en forma de un kilo de más y de alguna molestia por culpa del fútbol, hizo que no las tuviera todas conmigo... Además, la temperatura y sobretodo la humedad presagiaban una tarde de mucho sufrimiento. Pero a eso vamos, ¿no? :) Sábado, 5 de julio, a sudar se ha dicho...
Además, ha sido la primera y seguramente la única vez que corra una carrera con dorsal binario (perdón, pero no he podido evitar el chiste pésimo...)
Manu ya me había alertado de que la carrera es mucho más dura que la Vilatrail que corrimos unas semanas antes. Y se quedó corto...
Nada más empezar, como siempre, muchas ganas de correr, subida por asfalto, camino ancho, se podían ganar posiciones, y claro, uno sube, sube y sube, pero el ritmo baja, baja y baja, y en pocos metros la pendiente pone a cada uno en su sitio. Pude ganar posiciones y completé el primer kilómetro de asfalto, en forma de subidita con una pendiente del 7%, en 5:09, para haberse hecho daño... :)
Esa pendiente se quedó corta en comparación con lo que venía después... Una subida interminable, dura, del 15%, aún frescos de fuerzas, pero notando como el esfuerzo iba minando la moral... Al llegar a lo más alto de esa primera subida, se cumplían los 2,5 kilómetros y todavía quedaban muchos kilómetros que recorrer y mucho líquido que sudar... A esas alturas, ya iba empapado...
Una tregua para recuperar el aliento y bajar a lo loco, cada vez le voy perdiendo un poco más el miedo a las bajadas técnicas, pero poco tardamos en recordar que esta carrera es para sufrir... Así que otra vez para arriba, y aperitivo de medio kilómetro, un tramo llano, y la segunda gran subida, otro kilómetro al 13%, para recordar una vez más lo bien que se estaba en casa...
La recompensa, otra bajada loca, recuperando alguna de las posiciones que perdí subiendo y ganado otras de regalo. Disfrutando como un niño con zapatillas de trail... :) Pensando sólo en bajar rápido, y no en lo que venía luego...
Dos subidas desgastan, y la tercera, aunque más leve (si por más leve podemos considerar una pendiente media del 7%), se me atragantó casi más que las dos anteriores. Mucho desgaste acumulado, mucho más espacio entre corredores, mucho líquido perdido, y la subida que no se acababa nunca... Lo pasé mal, no recuerdo si la foto es de ese tramo...
Acabó, como todo, aunque parecía que nunca iba a empezar la bajada... :) Como todo lo que sube baja, tocó volver a dejarse llevar y olvidarse del dolor de cuádriceps bajando y recuperando posiciones. Ya sólo quedaba llegar abajo del todo y una última subida...
Otra vez una pendiente del 15%. Fresco se sube sufriendo mucho... Con 10 kilómetros en las piernas, calor, humedad y mucho desnivel ya acumulado, simplemente, es un infierno... Los pasos cada vez eran más cortos, y el dolor de cuádriceps más intenso. No se acababa nunca... Otra vez apenas un kilómetro, pero interminable... Mucho peor que las otras tres subidas juntas... Caminando pero sintiendo a cada paso como el amigo montañés del tío del mazo iba dando una detrás de otra...
Pero se acabó, y ahora sí, la recompensa final, la que hace que todo haya merecido la pena, 3 kilómetros bajando a tumba abierta, la gravedad y pisar con cuidado y algo de osadía era suficiente para bajar y ganar muchas posiciones, al final me va a gustar y todo... :) En pocos minutos todo el esfuerzo ya era un vago recuerdo, sólo quedaba disfrutar de as piedras, las curvas y los saltos, aunque por mi cara parezca más bien que me había perdido... :)
Subiendo sólo deseaba que todo acabara de una vez... Bajando, no quería que la carrera se acabara nunca, pero la perspectiva de un par de cervezas y un bocata en la llegada hizo que al final no me supiera tan mal acabar... ;)
Y a falta de medalla, buena es una cerveza fría para recuperar sólo una mínima parte del líquido perdido...
Y pese a que correr de tarde / noche hace que me cueste conciliar el sueño... Pocos días recuerdo haber dormido también como ese sábado... :)
Obviamente el domingo tocó descansar, y el lunes, puedo considerar que empezó el plan que me llevará el 12 de octubre a mi duodécima maratón, la de Chicago.
El lunes a cochinear un poco. Tampoco salió tan mal, 9,43 km a 5:09.
El martes, a probar cómo estoy de potencia con unas series en cuesta. Mis queridas series de 500 metros subiendo al Espíritu Santo. 2,2 km calentando, y 5 intervalos entre 2:36 y 2:16, bastante mejor de lo que pensaba. Y vuelta a casa a ritmos de alrededor de 5:15
El miércoles, descanso, ya que el martes, además de las series, tocó fútbol por la noche...
Y el jueves, 9,6 km a 5:09, notándome muy fresco y con ganas.
El fin de semana no tenía tiempo de hacer una tirada larga, compromisos inmobiliarios y familiares hicieron que el sábado corriera 9,51 km a 5:00, y el domingo 3 km Easy y luego a ritmo próximo al de maratón, entre 4:34 y 4:44.
Después de la salida del domingo... Comí, literalmente, como un cerdo muerto de hambre... :) Así que energía no me faltará en la semana 13 para Chicago, que continuará mañana martes.
El plan lo iré manteniendo aquí:
Plan Chicago 2014
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lunes, 14 de julio de 2014
domingo, 6 de julio de 2014
Holidays running
Este verano mi tiempo de reposo anual, si por reposo se entiende correr como un loco, jugar a fútbol y voleibol, comer mucho y degustar Gin Tonics, se ha adelantado a finales de junio. En 2014 toca modo JASP (julio, agosto y septiembre puteao) así que en cuanto mis cachorros acabaron el cole nos metimos en un avión y nos fuimos unos días a Lanzarote, tierra de volcanes, hotelitos familiares y donde además habita Antonio Navas, compañero de correrías cuando aparezco por la isla... :)
Todo empezó el 19 de junio, aún andaba un poco renqueante de mis molestias lumbares, llegada al hotel, aclimatación, comida y a dormir. Y a la siguiente mañana, tocaba despertarse pronto para la primera salida... :) No llegó a 9 kilómetros, ida por la Avenida del Mar, vuelta por la de las Palmeras, ritmo cochino de 5:27, en función del viento, y buenas sensaciones... Un aperitivo para lo que me esperaba al día siguiente, Antonio está preparando la Tinajo X-Race y quería recorrer el tramo final con Gerardo, así que la invitación a unirme a ellos era muy complicada de rechazar... ;)
El plan inicial para el sábado era hacer unos 28 kilómetros y subir a tres volcanes en unas 4 horas. No está mal para empezar las vacaciones... :) Antonio vino a recogerme, aprovechando que mi hotel estaba apenas a 200 metros de su casa. Dejamos el coche en el punto de destino de la ruta y nos subimos al de Gerardo, que ya nos estaba esperando, hasta el punto de partida. Hubo que realizar un trámite previo... Y a correr!!!
Una vez más, a los 5 minutos de estar juntos, ya parecía que nos conociéramos de toda la vida... :) Comenzó la ascensión al primer volcán, el que tiene el cráter más grande de toda la isla...
Una subida muy dura, pero mereció la pena... Las vistas desde lo alto del volcán eran simplemente espectaculares...
Ahora un poco de postureo... ;)

Y después lo mejor, de la salida, y seguramente uno de los mejores recuerdos que tengo de un entrenamiento... El cráter del volcán tiene una circunferencia de unos 2 kilómetros. Desde el punto más alto, y hasta que empezamos a bajar por la ladera, recorrimos aproximadamente 1 kilómetro alrededor del volcán... El camino era bastante estrecho, apenas un par de metros en algunos tramos... A un lado, barranco, al otro, la caldera del volcán, en ambos casos, bastantes metros de caída y una sensación de vértigo que hacía que corriera mirando hacia delante y al suelo, cualquier giro de cabeza podría provocar un mareo... Fue espectacular, además, el tramo era de perfil llano o incluso descendente, corrimos con todo lo que daban las piernas, mirando de reojo los barrancos que teníamos a ambos lados, durante un kilómetro, bastante separados los tres, cada uno sólo ante las sensaciones difícilmente explicables que produce correr en un lugar así... No quería que se acabara nunca, pero finalmente, llegó el desvío de la ruta hacia el segundo volcán...
Ahora tocaba correr por piedras volcánicas, llegar, subir y bajar del volcán supuso 10 kilómetros, y tras hacerlo nos tocó un tramo de unos 7 kilómetros sin tanto desnivel, aunque había que correr con cuidado para poder conservar los tobillos durante el resto de nuestras vidas... :) Piedras, oscuras, claras, con agujeritos, puntiagudas, rugosas, resbaladizas... Todo tipo de piedras para romper zapatillas y tobillos... :) Y entre piedra y piedra, trago de agua y conversación de amigos runners, nos plantamos en la segunda subida. Esta vez el terreno era muy distinto, con unas plantitas rojas raras que le daban mucho color a la ascensión... :)

Y las vistas, de nuevo, impresionantes...
Otra parada para admirar el paisaje, más conversación, y el tiempo se nos echaba encima, íbamos muy tranquilos, disfrutando la compañía, y en lo alto del segundo volcán nos dieron ya casi las 3 horas de salida... Hicimos la bajada corriendo como locos, de nuevo, disfrutando como sólo en una isla así se puede, esas bajadas no las tengo yo en el Turó del Pollo... :) Vuelta al llano después de la bajada, más de tres horas corriendo, el calor y el cansancio empezaban a dar señales inequívocas...
Y entonces, llegó, ahora sí, el momento sublime del día... Gerardo iba delante, y de repente se para en seco y dice... ¡Un moral!
Ahí estaba, a un lado del camino, en un lugar difícil de ver si no vas muy atento...
A ver cómo lo explico yo para que se entienda... :) 3 horas y 40 minutos corriendo... Un volcán por subir... Calor, hambre, cansancio... Y de repente, aparece esto delante de nosotros... Como locos, empezamos a comer moras, dulces y blanditas las más oscuras, algo ácidas y más consistentes las rojas... Perdí la cuenta, nunca había comido moras directamente del moral, el sabor es increíble, pese a la temperatura, conservaban un gran frescor, el estómago empezó a sentirse agradecido, las manos y boca parecían las de un vampiro, comimos, comimos y seguimos comiendo...
Cuando ya no podíamos comer más, por unanimidad, decidimos que al tercer volcán iba a subir su tía, y emprendimos la marcha, con dificultad tras la parada, en dirección al coche de Antonio... :) Por suerte los 3 kilómetros que faltaban eran cuesta abajo, y tras más de 4 horas y 15 minutos de salida, llegamos al coche y nos limpiamos las manos de jugo de mora y nos tomamos unas cervezas para celebrarlo... :)
¡El Runkeeper me avisó de que ésa fue la vez que más tiempo he estado corriendo! Es es cierto, el tiempo bruto fue de 4:16:29, y restando las paradas (que fueron muchas), estuve corriendo 3 horas 54 minutos y 34 segundos, unos 10 minutos más que el día de mi PMP en maratón... :) Así que nos tomamos otra cerveza para celebrarlo... :)
Al día siguiente, obviamente, la actividad deportiva se redujo al consumo de Gin Tonics y a la piscina del hotel... :) Y el lunes 23 volví a madrugar y calzarme las Excel Gel 33 para recorrer el paseo marítimo, ida y vuelta, 9,22 km a 5:16, acabando los últimos, con viento favorable, a ritmos decentes...
Durante la ruta de los volcanes Antonio y yo quedamos en subir otro día al volcán que hay al lado del hotel, y de paso, ir a cenar con las families... Me lié yo solo y entendí que el miércoles haríamos las dos cosas, así que el martes salí a hacer unos kilómetros cochineros, ida por el paseo marítimo, vuelta por el interior. 10,4 kilómetros a ritmo de 5:22, con la idea de descansar el miércoles por la mañana y salir a correr por la tarde... Pero no, el plan de Antonio era correr el martes por la tarde y quedar con las families el miércoles por la tarde... Así que...
Sí, ese día tocaba doblar... :) Además... Se me antojó comprar una mini cámara deportiva, a lo que fui con mis cachorros justo después de desayunar. Mi idea era ir directo a por una GoPro, pero cuando llegué a la tienda el hombre me convenció para llevarme una HP AC-200W. Le fue fácil convencerme cuando por fin confesó que la GoPro no la tenía en la tienda, y como el antojo era muy grande, me llevé la otra... :) Más o menos hacen lo mismo... Sirven para grabar salidas runner... Y para grabar a los niños en la piscina... :D
Por la tarde, segunda salida a subir volcanes de las vacaciones. Esta vez iba a ser más corta, y para la crónica, usaremos ese clásico de que valen más 20 vídeos que mil palabras... ;)
Y después del descanso runner y la cena del miércoles, volvimos a las andadas el jueves y nos dimos un rodeo por la zona costera, piedras, acantilados, pescadores furtivos, volcanes al fondo, un paisaje espectacular...
Un par de fotos y la vídeo-crónica... ;)

Tengo que mejorar con los selfies y la cámara... ;)
Ah... Y así queda el tobillo si uno se dedica a patear piedras durante algo más de 10 kilómetros... :D
Otra salida más el viernes, al día siguiente, por el paseo marítimo en modo ultracochinero... 9,04 km a 5:48. Quizá no era el día ideal para entrenar, pero sí para correr, demasiada comida en el buffet y los Gin Tonics seguían cayendo... ;) Y como el domingo ya volvía a casa, pues el sábado... Otro rodaje más, por el paseo marítimo, not-so-cochinero de 9,07 km a 5:30. Y por la tarde, fútbol...
Aún así, me volví a casa con un kilo de más, que no es mal balance para todo lo que comí... :D
El final de las vacaciones fue distinto... Aunque no inesperado... Cuando ya estaba en la cola para facturar la maleta, recibí una llamada de mi hermano... Mi padre nos dejó ese mismo día... Ya llevaba tiempo enfermo y el desenlace podía ser en cualquier momento, y fue el domingo. Llegué a casa el mismo domingo a última hora, y lunes y martes estuve de tanatorio y despedida... Como la vida sigue, y como una de las cosas que aprendí de mi padre es que hay que trabajar muy duro para conseguir lo que se desea, el lunes volví a los entrenamientos en el río e hice los 9,52 km de rigor a 4:54, aunque en realidad fueron 7 cochineros (entre 5:34 y 4:51) y dos un poco más alegres, a 4:27 y 4:38, y los últimos 520 metros a 4:41, recuperando sensaciones en llano después de tanta piedra y volcán...
El martes repetí, pero en ayunas, 9,64 km a 5:19 según el Forerunner. El miércoles, un cochinero muy cochinero, pues esa tarde debutaba el equipo de Fútbol 7 de Ubisoft en el Mundialet. No quiero líos y lesiones con el fútbol, así que opté por ser al que le meten los goles... :D
Descanso el jueves, y el viernes, como tenía carrera el sábado por la tarde, otro cochinero de 6,16 km a 5:41... Y la carrera del sábado, la dejo para otro post, porque tuvo mucha miga... :)
Todo empezó el 19 de junio, aún andaba un poco renqueante de mis molestias lumbares, llegada al hotel, aclimatación, comida y a dormir. Y a la siguiente mañana, tocaba despertarse pronto para la primera salida... :) No llegó a 9 kilómetros, ida por la Avenida del Mar, vuelta por la de las Palmeras, ritmo cochino de 5:27, en función del viento, y buenas sensaciones... Un aperitivo para lo que me esperaba al día siguiente, Antonio está preparando la Tinajo X-Race y quería recorrer el tramo final con Gerardo, así que la invitación a unirme a ellos era muy complicada de rechazar... ;)
El plan inicial para el sábado era hacer unos 28 kilómetros y subir a tres volcanes en unas 4 horas. No está mal para empezar las vacaciones... :) Antonio vino a recogerme, aprovechando que mi hotel estaba apenas a 200 metros de su casa. Dejamos el coche en el punto de destino de la ruta y nos subimos al de Gerardo, que ya nos estaba esperando, hasta el punto de partida. Hubo que realizar un trámite previo... Y a correr!!!
Una vez más, a los 5 minutos de estar juntos, ya parecía que nos conociéramos de toda la vida... :) Comenzó la ascensión al primer volcán, el que tiene el cráter más grande de toda la isla...
Una subida muy dura, pero mereció la pena... Las vistas desde lo alto del volcán eran simplemente espectaculares...
Ahora un poco de postureo... ;)

Y después lo mejor, de la salida, y seguramente uno de los mejores recuerdos que tengo de un entrenamiento... El cráter del volcán tiene una circunferencia de unos 2 kilómetros. Desde el punto más alto, y hasta que empezamos a bajar por la ladera, recorrimos aproximadamente 1 kilómetro alrededor del volcán... El camino era bastante estrecho, apenas un par de metros en algunos tramos... A un lado, barranco, al otro, la caldera del volcán, en ambos casos, bastantes metros de caída y una sensación de vértigo que hacía que corriera mirando hacia delante y al suelo, cualquier giro de cabeza podría provocar un mareo... Fue espectacular, además, el tramo era de perfil llano o incluso descendente, corrimos con todo lo que daban las piernas, mirando de reojo los barrancos que teníamos a ambos lados, durante un kilómetro, bastante separados los tres, cada uno sólo ante las sensaciones difícilmente explicables que produce correr en un lugar así... No quería que se acabara nunca, pero finalmente, llegó el desvío de la ruta hacia el segundo volcán...
Ahora tocaba correr por piedras volcánicas, llegar, subir y bajar del volcán supuso 10 kilómetros, y tras hacerlo nos tocó un tramo de unos 7 kilómetros sin tanto desnivel, aunque había que correr con cuidado para poder conservar los tobillos durante el resto de nuestras vidas... :) Piedras, oscuras, claras, con agujeritos, puntiagudas, rugosas, resbaladizas... Todo tipo de piedras para romper zapatillas y tobillos... :) Y entre piedra y piedra, trago de agua y conversación de amigos runners, nos plantamos en la segunda subida. Esta vez el terreno era muy distinto, con unas plantitas rojas raras que le daban mucho color a la ascensión... :)

Y las vistas, de nuevo, impresionantes...
Otra parada para admirar el paisaje, más conversación, y el tiempo se nos echaba encima, íbamos muy tranquilos, disfrutando la compañía, y en lo alto del segundo volcán nos dieron ya casi las 3 horas de salida... Hicimos la bajada corriendo como locos, de nuevo, disfrutando como sólo en una isla así se puede, esas bajadas no las tengo yo en el Turó del Pollo... :) Vuelta al llano después de la bajada, más de tres horas corriendo, el calor y el cansancio empezaban a dar señales inequívocas...
Y entonces, llegó, ahora sí, el momento sublime del día... Gerardo iba delante, y de repente se para en seco y dice... ¡Un moral!
Ahí estaba, a un lado del camino, en un lugar difícil de ver si no vas muy atento...
A ver cómo lo explico yo para que se entienda... :) 3 horas y 40 minutos corriendo... Un volcán por subir... Calor, hambre, cansancio... Y de repente, aparece esto delante de nosotros... Como locos, empezamos a comer moras, dulces y blanditas las más oscuras, algo ácidas y más consistentes las rojas... Perdí la cuenta, nunca había comido moras directamente del moral, el sabor es increíble, pese a la temperatura, conservaban un gran frescor, el estómago empezó a sentirse agradecido, las manos y boca parecían las de un vampiro, comimos, comimos y seguimos comiendo...
Cuando ya no podíamos comer más, por unanimidad, decidimos que al tercer volcán iba a subir su tía, y emprendimos la marcha, con dificultad tras la parada, en dirección al coche de Antonio... :) Por suerte los 3 kilómetros que faltaban eran cuesta abajo, y tras más de 4 horas y 15 minutos de salida, llegamos al coche y nos limpiamos las manos de jugo de mora y nos tomamos unas cervezas para celebrarlo... :)
¡El Runkeeper me avisó de que ésa fue la vez que más tiempo he estado corriendo! Es es cierto, el tiempo bruto fue de 4:16:29, y restando las paradas (que fueron muchas), estuve corriendo 3 horas 54 minutos y 34 segundos, unos 10 minutos más que el día de mi PMP en maratón... :) Así que nos tomamos otra cerveza para celebrarlo... :)
Al día siguiente, obviamente, la actividad deportiva se redujo al consumo de Gin Tonics y a la piscina del hotel... :) Y el lunes 23 volví a madrugar y calzarme las Excel Gel 33 para recorrer el paseo marítimo, ida y vuelta, 9,22 km a 5:16, acabando los últimos, con viento favorable, a ritmos decentes...
Durante la ruta de los volcanes Antonio y yo quedamos en subir otro día al volcán que hay al lado del hotel, y de paso, ir a cenar con las families... Me lié yo solo y entendí que el miércoles haríamos las dos cosas, así que el martes salí a hacer unos kilómetros cochineros, ida por el paseo marítimo, vuelta por el interior. 10,4 kilómetros a ritmo de 5:22, con la idea de descansar el miércoles por la mañana y salir a correr por la tarde... Pero no, el plan de Antonio era correr el martes por la tarde y quedar con las families el miércoles por la tarde... Así que...
Sí, ese día tocaba doblar... :) Además... Se me antojó comprar una mini cámara deportiva, a lo que fui con mis cachorros justo después de desayunar. Mi idea era ir directo a por una GoPro, pero cuando llegué a la tienda el hombre me convenció para llevarme una HP AC-200W. Le fue fácil convencerme cuando por fin confesó que la GoPro no la tenía en la tienda, y como el antojo era muy grande, me llevé la otra... :) Más o menos hacen lo mismo... Sirven para grabar salidas runner... Y para grabar a los niños en la piscina... :D
Por la tarde, segunda salida a subir volcanes de las vacaciones. Esta vez iba a ser más corta, y para la crónica, usaremos ese clásico de que valen más 20 vídeos que mil palabras... ;)
Y después del descanso runner y la cena del miércoles, volvimos a las andadas el jueves y nos dimos un rodeo por la zona costera, piedras, acantilados, pescadores furtivos, volcanes al fondo, un paisaje espectacular...
Un par de fotos y la vídeo-crónica... ;)

Tengo que mejorar con los selfies y la cámara... ;)
Ah... Y así queda el tobillo si uno se dedica a patear piedras durante algo más de 10 kilómetros... :D
Otra salida más el viernes, al día siguiente, por el paseo marítimo en modo ultracochinero... 9,04 km a 5:48. Quizá no era el día ideal para entrenar, pero sí para correr, demasiada comida en el buffet y los Gin Tonics seguían cayendo... ;) Y como el domingo ya volvía a casa, pues el sábado... Otro rodaje más, por el paseo marítimo, not-so-cochinero de 9,07 km a 5:30. Y por la tarde, fútbol...
Aún así, me volví a casa con un kilo de más, que no es mal balance para todo lo que comí... :D
El final de las vacaciones fue distinto... Aunque no inesperado... Cuando ya estaba en la cola para facturar la maleta, recibí una llamada de mi hermano... Mi padre nos dejó ese mismo día... Ya llevaba tiempo enfermo y el desenlace podía ser en cualquier momento, y fue el domingo. Llegué a casa el mismo domingo a última hora, y lunes y martes estuve de tanatorio y despedida... Como la vida sigue, y como una de las cosas que aprendí de mi padre es que hay que trabajar muy duro para conseguir lo que se desea, el lunes volví a los entrenamientos en el río e hice los 9,52 km de rigor a 4:54, aunque en realidad fueron 7 cochineros (entre 5:34 y 4:51) y dos un poco más alegres, a 4:27 y 4:38, y los últimos 520 metros a 4:41, recuperando sensaciones en llano después de tanta piedra y volcán...
El martes repetí, pero en ayunas, 9,64 km a 5:19 según el Forerunner. El miércoles, un cochinero muy cochinero, pues esa tarde debutaba el equipo de Fútbol 7 de Ubisoft en el Mundialet. No quiero líos y lesiones con el fútbol, así que opté por ser al que le meten los goles... :D
Descanso el jueves, y el viernes, como tenía carrera el sábado por la tarde, otro cochinero de 6,16 km a 5:41... Y la carrera del sábado, la dejo para otro post, porque tuvo mucha miga... :)
jueves, 30 de mayo de 2013
Recuperando, con dorsal, elíptica y fútbol
Estos días estoy siendo un tremendo maleducado, no estoy visitando blogs de amigos y seguidores, lo más importante, y apenas pasando por el mío, aunque eso no es tan grave como lo anterior... :(
Tampoco es que esté llevándome trabajo a casa, durmiendo poco o tenga la conexión de internet estropeada... Simplemente, creo que la desintoxicación maratoniana que me pedía el cuerpo ha hecho que el impulso incontenible de acercarme al ordenador a compartir historia de runner se ha tomado un inmerecido descanso mientras cuerpo y mente recuperaban fuerzas. Pero volveré... :)
Tampoco ha ayudado mi problema en el tibial, que me ha tenido en el dique seco casi dos semanas. Pero como siempre me gusta ver el lado positivo de las cosas, me ha ayudado a animarme con los entrenamientos cruzados, en especial la elíptica, que con el soporte de microondas para MacBook que he instalado en la pared, se ha convertido en una buena manera de hacer ejercicio y ver Game of Thrones los días que no corro... :)
Ya ha pasado un mes desde que volví de Madrid, y tengo la extraña sensación de que hayan pasado en realidad más de tres... Y empiezo a volver a escuchar la llamada de la selva... Ya toca... :)
El domingo pasado, con dudas sobre el estado de mi tibial, corrí la Cursa DIR. Muy bien por ellos. Ya tenemos 3 carreras muy bien organizadas y que da gusto correr en Barcelona, Nassos, Nike, y ahora ésta. El recorrido es de lujo, toda la Diagonal en sentido descendente, y unos últimos 800 metros por la zona del Fórum. Cajones de salida, quizá pocos a priori, sólo 3, pero al correr por la Diagonal y tener 4 carriles para adelantar no hubo ni un solo amago de frenazo o zigzagueo. No tuve molestias, no había entrenado mucho los días anteriores, y me ofrecí para intentar ayudar a Manu a bajar su marca personal. Nuestro objetivo era bajar su marca, e intentar acercarnos a los 43 minutos. Empezamos fuertes, seguimos manteniendo muy bien el ritmo, pero al final, el día nublado pero con mucho bochorno pasó factura y en los últimos 3 kilómetros el ritmo bajó un poco, pero Manu se llevó una MMP a casa que seguro que pronto vuelve a bajar... :)
El lunes salí a trotar un poco, 8 kilómetros de cochinerus máximus, el martes elíptica, y el miércoles, ahora que no estoy en temporada maratoniana, me apunté al partido mensual de Fúbtol 7 de Social Point... :)
Y ese mismo miércoles tocaba doblar, pero doblar entrenamiento cruzado. Por la mañana le di a la elíptica, y por la tarde, me enfilé en dirección a los campos de fútbol de Meiland para disfrutar del evento deportivo. La empresa alquila un campo por dos horas, y la idea es ser unos 20 para poder hacer 3 equipos de 7 e ir jugando y descansando por turnos... Pero al final fuimos unos 15, así que, como los informáticos somos así de brutos, dos equipos y dos horas jugando... P'haberse matao...
Además... Yo jugaba a fútbol sala en césped artificial de joven. Estuve jugando 7 años en dos equipos, me gustaba mucho, muchísimo. Pero no me podía las botas de multitaco desde hacía casi 10 años. Ahí estaban, en el armario, como nuevas. Ja, ja. Como nuevas... Los coj... 10 minutos jugando, y noté que la elasticidad y capacidad de adaptación al pie no es que fueran malas, simplemente, habían desaparecido por completo... :(
Empecé a notar un dolorcillo en las uñas de los pulgares... Seguí jugando... Dolía más... Seguí jugando... Cómo duele... Seguí jugando... Y al llegar a casa... Vi dos preciosas uñas... De color verde... Que hoy son grises... Y que apuntan a negro... :(
El partido fue espectacular... Tanto que mereció una crónica por mensajería interna de la empresa... Que paso aquí a reproducir...
Por si a alguien le ha quedado alguna duda, soy el Lead del departamento de Flash de Social Point... ;)
Acabamos cansadísimos... Llegué a casa tarde, molido, y sin poder dormir. Me dolía todo, estaba cansado, tenía sueño, pero no me dormía... :) Alguna vez me ha pasado lo mismo si he tenido que hacer un entrenamiento por la tarde, el cuerpo está activado, y aún cansado, no puedo pegar ojo... Dormí poco y no muy bien, pero hoy estaba al pie del cañón, eso sí, el capítulo de Game of Thrones de esta mañana lo he visto en el sofá y con hielo en las rodillas... ;)
Mañana dudo entre elíptica y cochinero por la hierba. Y el domingo, los 10K de Montmeló, carrera siempre especial que no me perdería por nada... A ver si al menos de aquí al domingo me dejan de doler las uñas...
Tampoco es que esté llevándome trabajo a casa, durmiendo poco o tenga la conexión de internet estropeada... Simplemente, creo que la desintoxicación maratoniana que me pedía el cuerpo ha hecho que el impulso incontenible de acercarme al ordenador a compartir historia de runner se ha tomado un inmerecido descanso mientras cuerpo y mente recuperaban fuerzas. Pero volveré... :)
Tampoco ha ayudado mi problema en el tibial, que me ha tenido en el dique seco casi dos semanas. Pero como siempre me gusta ver el lado positivo de las cosas, me ha ayudado a animarme con los entrenamientos cruzados, en especial la elíptica, que con el soporte de microondas para MacBook que he instalado en la pared, se ha convertido en una buena manera de hacer ejercicio y ver Game of Thrones los días que no corro... :)
Ya ha pasado un mes desde que volví de Madrid, y tengo la extraña sensación de que hayan pasado en realidad más de tres... Y empiezo a volver a escuchar la llamada de la selva... Ya toca... :)
El domingo pasado, con dudas sobre el estado de mi tibial, corrí la Cursa DIR. Muy bien por ellos. Ya tenemos 3 carreras muy bien organizadas y que da gusto correr en Barcelona, Nassos, Nike, y ahora ésta. El recorrido es de lujo, toda la Diagonal en sentido descendente, y unos últimos 800 metros por la zona del Fórum. Cajones de salida, quizá pocos a priori, sólo 3, pero al correr por la Diagonal y tener 4 carriles para adelantar no hubo ni un solo amago de frenazo o zigzagueo. No tuve molestias, no había entrenado mucho los días anteriores, y me ofrecí para intentar ayudar a Manu a bajar su marca personal. Nuestro objetivo era bajar su marca, e intentar acercarnos a los 43 minutos. Empezamos fuertes, seguimos manteniendo muy bien el ritmo, pero al final, el día nublado pero con mucho bochorno pasó factura y en los últimos 3 kilómetros el ritmo bajó un poco, pero Manu se llevó una MMP a casa que seguro que pronto vuelve a bajar... :)
El lunes salí a trotar un poco, 8 kilómetros de cochinerus máximus, el martes elíptica, y el miércoles, ahora que no estoy en temporada maratoniana, me apunté al partido mensual de Fúbtol 7 de Social Point... :)
Y ese mismo miércoles tocaba doblar, pero doblar entrenamiento cruzado. Por la mañana le di a la elíptica, y por la tarde, me enfilé en dirección a los campos de fútbol de Meiland para disfrutar del evento deportivo. La empresa alquila un campo por dos horas, y la idea es ser unos 20 para poder hacer 3 equipos de 7 e ir jugando y descansando por turnos... Pero al final fuimos unos 15, así que, como los informáticos somos así de brutos, dos equipos y dos horas jugando... P'haberse matao...
Además... Yo jugaba a fútbol sala en césped artificial de joven. Estuve jugando 7 años en dos equipos, me gustaba mucho, muchísimo. Pero no me podía las botas de multitaco desde hacía casi 10 años. Ahí estaban, en el armario, como nuevas. Ja, ja. Como nuevas... Los coj... 10 minutos jugando, y noté que la elasticidad y capacidad de adaptación al pie no es que fueran malas, simplemente, habían desaparecido por completo... :(
Empecé a notar un dolorcillo en las uñas de los pulgares... Seguí jugando... Dolía más... Seguí jugando... Cómo duele... Seguí jugando... Y al llegar a casa... Vi dos preciosas uñas... De color verde... Que hoy son grises... Y que apuntan a negro... :(
El partido fue espectacular... Tanto que mereció una crónica por mensajería interna de la empresa... Que paso aquí a reproducir...
A las 20:30 del pasado 29 de mayo de 2013, se celebró una vez más el torneo mensual de Fútbol 7 de Social Point. Socialpointers arribados de toda la geografía barcelonesa, ataviados con sus mejores galas deportivas, fueron haciendo acto de presencia en las instalaciones de Meiland, prestos a batirse en duelo balompédico hasta la extenuación.
Ahí estaban los representantes del equipo de Flash, hombres maduros y expertos en las lides del terreno de juego, esperando a que un goteo incesante de jóvenes aguerridos de diversos departamentos fuera haciendo acto de presencia en la cancha.
Sólo un cruce de miradas y unas parcas palabras fueron necesarias para que se gestara el reto... El equipo de Flash, contra una selección de diversos departamentos de la empresa; iOS, Androids, game designers... Un equipo multidisciplinar, joven y ambicioso, contra la veteranía, saber hacer y marrullería de los Flash men...
Tras el pitido inicial, ambos equipos fueron aposentándose en el terreno de juego. Después unos primeros minutos en los que los rivales observaron atentamente la disposición táctica del equipo contrario, comenzaron las primeras hostilidades. Los muchachos del equipo "Resto de la empresa" mostraron su buena forma y juventud en diferentes galopadas y jugadas de más fuerza que técnica. Los veteranos "Flash", cuyos cuerpos y pulmones han sido más castigados durante sus años de existencia, resistieron la avalancha mientras analizaban cuidadosamente los puntos débiles del rival.
No se hizo esperar mucho que el equipo "Flash" y la presencia añadida de nuestro CTO, haciendo circular la bola con elegancia, abriera el melón y perforara por primera vez la meta rival. Fue un duro golpe para los chicos del equipo contrario, que prácticamente noqueados, vieron como el esférico rompía una vez más su defensa a través de los pocos huecos que ésta dejaba, y se llegó al ecuador del enfrentamiento con un contundente 3 a 0 a favor de los Flash men.
En un acto de generosidad extrema y nobleza inconmensurable, el equipo de Flash cedió voluntariamente, tras insistir de manera reiterada en hacerlo, a su jugador más bravo y técnico al equipo rival. Esa inyección de moral hizo que la juventud de los "Resto de la empresa" superase el duro golpe recibido, y tras un desgaste físico extremo y movidos más por la fe que por la técnica, lograron reducir distancias e incluso igualar el tanteador durante algunos minutos.
Pero tras más de una hora de dura lucha física y mental, las fuerzas empezaron a hacer mella, y es entonces cuando la veteranía, la colocación en el campo y el juego subterráneo marcan la diferencia. Manteniendo la posición con compostura, y dosificando las pocas fuerzas disponibles, los muchachos del equipo de Flash fueron haciéndose dueños de la situación, e hilvanando con precisión milimétrica paredes, pases en profundidad y fintas y regates, y exprimiéndose en defensa haciendo uso de la anticipación, la colocación y la presión, consiguieron recuperar la iniciativa en el marcador, y, tras dos horas de lucha sin tregua, se hicieron con una justa y apabullante victoria, que dado el altísimo nivel presentado por el rival, aún la hace más valiosa.
Por si a alguien le ha quedado alguna duda, soy el Lead del departamento de Flash de Social Point... ;)
Acabamos cansadísimos... Llegué a casa tarde, molido, y sin poder dormir. Me dolía todo, estaba cansado, tenía sueño, pero no me dormía... :) Alguna vez me ha pasado lo mismo si he tenido que hacer un entrenamiento por la tarde, el cuerpo está activado, y aún cansado, no puedo pegar ojo... Dormí poco y no muy bien, pero hoy estaba al pie del cañón, eso sí, el capítulo de Game of Thrones de esta mañana lo he visto en el sofá y con hielo en las rodillas... ;)
Mañana dudo entre elíptica y cochinero por la hierba. Y el domingo, los 10K de Montmeló, carrera siempre especial que no me perdería por nada... A ver si al menos de aquí al domingo me dejan de doler las uñas...
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