Y tras acabar la carrera de esta guisa... Me tocó cerrar la maleta y salir el lunes hacia el aeropuerto, para pasar casi toda la semana en Montreal por motivos profesionales.
Precisamente por este viaje adelanté la Peak Week y opté por un taper de 3 semanas. Y taper significa lo que significa... Seguir entrenando, menos volumen, sin bajar la intensidad... Y sobre todo... Hacerlo sin excusa...
Excusas tenía las que quisiera y más. Que si el jet lag, que si el cansancio, que si la temperatura... Incluso la comida del avión, el puto salami y los cafés del aeropuerto...
Pero la excusa buena habría sido la temperatura que me encontré el martes por la mañana, después de pasar la primera noche, era de nada más y nada menos que 23 grados bajo cero.........
Pero el frío no iba a cambiar mis planes... Así que a las 4:24am del martes ya estaba en pie y con todo preparado para salir con el punto 8 bien cumplido...
Obviamente, me abrigué bien... Camiseta térmica, corta vientos, pantalón largo, buf, guantes, gorro... Y esta cara de susto... :)
Estiramientos en la habitación, una ruta en el Suunto que subía y bajaba el Mont-Royal, toda por asfalto, y a la calle... La primera impresión es confusa... Parece que no hace frío... Pero en menos de 1 minuto el cuerpo reacciona a la temperatura y te empiezas a dar cuenta de que el frío que pasamos en Barcelona no se puede llamar frío después de sufrir esto... :) Así que a correr y a entrar en calor...
La ruta ya la conocía del año pasado, y el frío en el fondo también... Son poco más de 9 km, 2 llanos, 2 subiendo, 2 bajando y otros 3 más en llano. Me lo tomé con calma, asegurándome que no iba a romperme la crisma, intentando subir a buen ritmo, sin arriesgarme a caer rodando en la bajada, y mientras mi nariz y cara se iban congelando, recorriendo la ruta muerto de frío... :)
Acabé el primer día de entrenamiento y subí a darme una ducha y desayunar... Y entonces es cuando me asusté y fui consciente del frío que hacía ahí fuera... Atención a mis pestañas...
¡¡¡Sí, lo que hay en el ojo derecho es hielo!!! Y en el izquierdo también, aunque son bloques más pequeños... Con la calefacción se fue deshaciendo poco a poco, pero el susto que me llevé fue considerable... La ducha caliente y el desayuno me hicieron resucitar, y me fui a trabajar con mis compis como si nada... :)
Aparte de los asuntos profesionales confidenciales que no puedo revelar, la antítesis de los entrenamientos fueron las comidas hipercalóricas que se comen por esas latitudes... Normal, el cuerpo necesita calorías para sobrevivir a esas temperaturas... Y como yo soy de buen comer, pues ya os podéis imaginar... Eso sí, el Fitbit me confirmó que cada día hacía entre 15 y hasta 30 kilómetros, corriendo y andando... Por la mañana íbamos en bus, pero por la tarde volví siempre caminando, una ruta de unos 40 minutos. Paseo para cenar, paseo para comer, y entre pitos y flautas, todo esto se convirtió en calorías quemadas... ;)
El miércoles no corrí, ¡y nevó!
Y el jueves repetí... Primera lección aprendida... Salí con dos pares de calzoncillos puestos... :) Segunda lección... Secarme los ojos frecuentemente... :) Por lo demás, otra salida a 22 grados bajo cero, y esta vez llegada sin incidentes dignos de mencionar. Me costó un poco más que el primer día pero acabó siendo un buen entrenamiento... Y hasta me permití grabar un pequeño vídeo... :)
Y el jueves repetí... Primera lección aprendida... Salí con dos pares de calzoncillos puestos... :) Segunda lección... Secarme los ojos frecuentemente... :) Por lo demás, otra salida a 22 grados bajo cero, y esta vez llegada sin incidentes dignos de mencionar. Me costó un poco más que el primer día pero acabó siendo un buen entrenamiento... Y hasta me permití grabar un pequeño vídeo... :)
Y el sábado, que ya me volvía, hice la tercera salida. Esta vez, a 14 grados bajo cero, que sigue siendo una cantidad de frío considerablemente más grande que cualquiera que pueda hacer en Barcelona, pero en el fondo diez grados más que los dos días anteriores, y eso se nota... Me sentí mucho mejor, más cómodo, y me salió un rodaje mucho más rápido y sin incidentes. Un último desayuno, y como el vuelo salía por la tarde, aún tuvimos tiempo de dar un paseo por el Mont-Royal.
Las ardillas de la zona comían plácidamente ajenas a nuestra presencia...
Y después del paseo, me fui para el aeropuerto con 40.000 pasos reportados en el Fitbit!!!
Pero lo de la semana de taper en la nieve no es lo único digno de mención... Resulta que estando Montreal recibí un email de Flying Blue Runners Club... Ofreciendo 20 plazas gratis para la maratón de Madrid a los 20 primeros que contesten... Así que como dice Chema Martínez... No pienses, ¡corre! Y yo añado... ¡E inscríbete! No sabía si ya se me habrían adelantado 20 personas o no... Y a las pocas horas comprobé que no... Así que... Si alguien está por ahí... Después de Barcelona, ¡nos vemos en la maratón de Madrid!