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martes, 14 de agosto de 2012

Lanzarote Trail en grandísima compañía

Hoy ha sido un día inmenso en lo que al running se refiere... Cuando comenté en el blog que iba a venir a Lanzarote, Gonzalo me puso en contacto con Antonio Navas, que desde el primer momento estuvo atentísimo conmigo, explicándome rutas para correr por la isla, consejos para resistir el calor y viento que por aquí reina y siempre dispuesto a ayudar en lo que necesitara...

Nos intercambiamos unos mails, y al final quedamos en hacer una de las rutas juntos, él está preparando una carrerita de más de 50 kilómetros por montaña, yo sigo con mi preparación para Berlín, así que elegimos una ruta de algo más de 25 kilómetros con un perfil suave para un principiante como yo... :) Y el día elegido fue hoy lunes, el sábado quedó descartado porque era un poco precipitado, el domingo tocaba quedarse pegado a la tele viendo la maratón, y el lunes todo pintaba bien para salir a recorrer caminos pedregosos entre volcanes.

Así que, con el planazo de hoy, ayer domingo hice un rodaje muy cochinero, la subida al volcán del sábado me dejó las piernas medio tiritiando, así que elegí salir a rodar un rato, para estirar las piernas y soltar restos de ácido láctico y estar a tope para hoy. Salí muy lento y pesado, batiendo mi récord de cochinismo, con dos espectaculares kilómetros a nada más y nada menos que... ¡6:45! ¿Cómo se puede correr tan despacio? Muy sencillo... Cuando el cuerpo ya se ha habituado al mojo y éste no produce una reacción evacuatoria inmediata, y se sigue comiendo como un cochino todo el día, un punto 8 rápido antes de salir a correr puede no ser suficiente... Estaba fuera de mi hábitat natural, con una amenza de punto 8 de nivel rojo, y por el Paseo Marítimo no veía claro donde hacer una parada en boxes... Y eso condicionaba mi manera de correr... Pasado el kilómetro 2,5, vi que el paseo formaba una especie de mini golfo, de manera que la zona detrás del muro quedaba en un punto muerto fuera de la vista de los paseantes, que eran pocos pero seguro que muy observadores... Maniobra rápida, solté lastre, y entonces entendí por qué iba tan despacio, ¿cómo podía yo correr con todo eso dentro de mi cuerpo? Vuelta al paseo pesando mucho menos, ritmos cochineros pero no ultra extremely cochineros, alrededor de 5:30. Y 6 kilómetros completados con fines terapéuticos...

Y después de correr y antes de ver la maratón y maldecir a TVE por no retransmitirla completa por el único canal que se podía ver en el hotel, decidí ir a buscar un camelbak para la ruta de hoy. Tuve suerte y siendo domingo encontré una tienda de bicicletas al lado del hotel donde tenían uno con mi nombre escrito... :)

Y hoy, equipado con el camelbak lleno de agua fresquita, el cinturón con 4 botellines de Isostar, un par de geles, Sport Beans y una barrita de Isostar (¡más vale prevenir!) salí a la aventura....

¡Preparado para la aventura!

Fui hacia la estación de guaguas para dirigirme al punto de encuentro con Antonio. Menos mal que me gusta llegar con tiempo a los sitios, porque el conductor de la guagua salió 5 minutos antes de la hora... En un rato me planté en el cruce de Puerto Calero, y poco después apareció Antonio.

Como no podía ser de otra manera, conexión inmediata, y esa sensación de que vamos a pasar un muy buen rato dándole a las zapatillas. Ponemos los Forerunners en marcha, con la ruta grabada, y empezamos a subir por una carretera... Trotando despacio, hablando, hasta que nos dimos cuenta de que lo que parecía una ligera subida, de ligera no tenía nada... :) Así que empezamos con el ca-co, en este caso, caminando por el asfalto, hasta llegar al punto más alto del recorrido, subiendo unos 256 metros en algo menos de 2 kilómetros y medio, eso es más de un 10%...

¡En el punto más alto!

Con Antonio, un anfitrión de lujo.

Y entonces empezó lo divertido. Caminos de tierra, de picón, de piedras, algo de asfalto, más piedras, más tierra... :) Íbamos corriendo un poco en las bajadas y rectas, caminando cuando las subidas se complicaban, parando cuando entraban piedras en las zapatillas, a fotografiar camellos, a tomar instantáneas del paisaje, a buscar cachivaches de geocaching... :) Íbamos disfrutando tanto de la ruta que no siquiera se me pasó por la cabeza parar el Forerunner... De ahí esos kilómetros a 12 ó 13 minutos, de los que al menos 5 ó 6 fueron paradas para repostar o sacar fotos...

Unos camellos nos observaban atentamente...

Da gusto correr así, sin presión, sin preocuparse de los ritmos, parando cuando apetece pero no por ello sin esforzarse. Cambia mucho correr cargando con más de dos kilos y medio de líquido, el ritmo es obviamente más lento, pero en las subidas se pasa mal aunque se vaya más despacio, el terreno irregular, el desnivel, el calor, todo eso hacía que las piernas sufrieran mientras la mente disfrutaba del paisaje y la compañía...

En mitad de un camindo pedregoso, oigo a Antonio que dice "¡Ya llevamos 14 kilómetros!", y entonces descubro otro de los encantos de la montaña, que es esa sensación de que el tiempo transcurre más rápido, como en casi cualquier otro ámbito en el que lo estamos pasando bien... Pensaba que llevaríamos 7 u 8, habiendo parado varias veces, tras echar varias fotos, pero no, ya habíamos hecho más de la mitad del recorrido.

Ya llevábamos un buen trecho pero los ánimos estaban por las nubes.

Seguimos corriendo, caminando y charlando, de trabajo, de planes para próximas carreras, y además de en todo lo que es del correr, coincidimos en nuestra manera de ver muchas cosas que nos afectan a todos muy directamente, esas cosas que suceden cuando vas con alguien en medio de la nada hablando de temas que no sabes cómo ve el otro... :)

Más fotos, un poco de asfalto, y último tramo ya llegando a Playa Blanca, pasando por Playa Papapayo, un emplazamiento espectacular, por donde pasaron los que corrieron la Lavatrail, Antonio entre ellos...

Playa Papayago, espectacular.

Me contaba que pasando por ese punto ya llevaban muchos kilómetros en las piernas, pero la certeza de que iban a acabar de una pieza daba fuerzas para seguir... Aunque recorrerse la playa de punta a punta corriendo por la arena, con casi 40 kilómetros en las piernas, fue una sorpresa no demasiado agradecida por los participantes... :) Unas rampas más, un poco de arena, una última sorpresa en forma de bajada suicida hasta el Paseo Marítimo, y unos últimos kilómetros por asfalto mientras Antonio recordaba los últimos metros de su Lavatrail por esa misma zona y el Forerunner le avisaba de que se estaba poniendo a 170 pulsaciones... :D

Llegamos al hotel, foto de despedida, que nos hizo un señor que dudo que pueda ganarse la vida haciendo fotos promocionales para fabricantes de zapatillas, fijaros y lo entenderéis... :)

¿Qué zapatillas llevábamos? :)

Y todo se resume en 26,43 kilómetros en 3:24:56, bonita marca para una maratón, incluyendo paradas técnicas, fotos y búsqueda de cachivaches... :)


Fue una mañana genial, ojalá en cada isla, en cada pueblo y en cada vecindario hubiera al menos una persona como Antonio, seguro que este mucho sería mucho mejor... Se preocupó por mí estos días, ofreciéndose acompañarme, dándome consejos (cómo habría acabado yo sin camelbak...), preocupándose de que mi debut en montaña semidesértica fuera bien... Lo que hizo que una ruta a la que tenía algo de miedo por las condiciones de temperatura y desnivel, se convirtiera en un entrenamiento muy placentero, que me dejó un gran recuerdo personal y muchas ganas de repetir...
Y luego, a recuperar... :)

Recuperando...

13 comentarios:

  1. Los runners somos como una familia, estamos para ayudarnos y para asistir a otros runners cuando vienen a nuestro territorio. Me alegra que todo haya ido fenomenal y que haya sido una buena experiencia. Es una forma de ver la isla que no haces en coche con la familia.

    Aunque debo decirte que el mensaje para Antonio fue algo así como "Antonio, va a venir un ilustre bloguero catalán de vacaciones a Lanzarote. Viene muy subidito con buenas marcas en carreras de asfalto. Aconséjale algunas rutas de la muerte para que se le bajen los humos y vea como se las gastan los runners en Lanzarote. Si puedes sal con él un día y le metes 30K de montaña desértica a ver si se nos achicharra" :)

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    1. Lo intenté Gonzalo, varias veces, pero es duro de engañar, le vendí por activa y pasiva las bondades de la Haría Extreme, pero nada, no hubo manera, al final sólo fueron 26km de trail suave ;)

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    2. Jajaja, Gonzalo, qué sería de nuestros blogs sin tus comentarios... :)

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  2. Es cierto....llevo poco tiempo en esto del blog pero si he descubierto que los runners, como dice Gonzalo, somos una familia.Este año, al igual que tú, en mis vacaciones tuve la oportunidad de conocer a Barroso en Rota y,como Antonio Navas,una gran persona.Solo con estos intercambios de comentarios es suficiente para acercarnos unos a otros en consejos,experiencias en ánimos....sabiendo que siempre estarán ahí.
    Unas rutas estupendas....y muy buena recuperación...jejeje, un saludo.

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  3. Vaya excursiones te estás pegando por Lanzarote.
    Pd:. El mojo es un combustible explosivo, ten cuidado.

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  4. No te engañes, Antonio sólo quería un acompañante para las locuras esas del geocaching :)

    La verdad es que me han puesto los dientes largos, habrá que darse un salto por Lanzarote que hace casi dos años que no corro por allí.

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    1. No llevo comisión con lo del geocaching, pero la pena es que no pudimos localizar el objeto, si así hubiera sido, estoy seguro al 100% que se engancha y otro más que ficho :)

      Si vienes a Lanzarote, ya tienes ruta asignada, Haría Extreme Medium ;) tú si que no te me escapas!!!

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  5. Por cierto ¿Playa del Papapayo?¿Playa del Papayago? Deja el Gin Tonic y repite, PA PA GA YO.

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    1. Muy bien, pensaba que nadie se iba a dar cuenta!!! ;)

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  6. Fue una mañana en perfecta sintonía, yo al menos la disfruté de lo lindo, con gente así da gusto salir al monte, como cabras que estamos ;)

    Tu post-carrera es curioso sí señor :)) hoy lo celebré con un mini paseo a la Playa del Risco, subiendo por el sendero de los gracioseros me acordaba y mucho de ayer...... qué dolor!

    Disfruta estos días y espero compartir más kilómetros contigo, lo ideal sería el 20 de enero..... Las Palmas...... no digo nada....... ;)

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    1. Te tomo la palabra, el after race ha de ser histórico!!!

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  7. Que envidia, es todo un lujo contar con alguien que te oriente en los terrenos desxonocidos.
    Eso si, la recuperacion te la tomas en serio ehh!!!
    Jejeje!!!

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  8. Runners sin fronteras actuando de nuevo, ¡qué bueno!

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