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domingo, 17 de agosto de 2014

9 to Chicago, and two more!

La 9 to Chicago ya es historia. Por ahora, la semana con más carga del plan, 69,04 km, no creo que vaya a hacer mucho más de ese kilometraje ninguna semana, excepto cuando toque tirada larga de más de 26 kilómetros. Bueno, rectifico, cuando toque no, cuando la haga. Porque mi no-plan consiste en correr en función de lo que el clima, la cabeza y las piernas me digan.

El domingo pasado fueron 26 a 5 pelaos.

El martes, 9,58 km a 5:20, ni fu, ni fa. Rodaje suave, esfuerzo moderado, aún me acordaba del domingo, sin ganas de pelear contra el viento. Sí que salieron 4 km entre 5:01 y 5:13, pero no llega a ser un rodaje tempo aunque algo sí que hay que correr a esas horas para rodar cerca del 5:00... :)

El miércoles, cochinerus maximus, 9,53 km a 5:54. El martes por la noche el fútbol (por la tele, que yo ya no juego) me tuvo despierto más de lo debido, y a la mañana siguiente el cuerpo pedía descanso.

Y el jueves ya tocaba meter un día más serio de calidad, series, esta vez de 2000, que salieron mucho mejor que las de 1000 de la semana anterior, 15 minutos suaves, 2000 con viento a favor a 4:20, 2000 con viento en contra a 4:30, y último 2000 con viento en contra a 4:20. El cochinero del día anterior hizo milagros.

Descanso el viernes, y el sábado, los 14 clásicos por el Fórum en ayunas, que fueron 14,3 km, a 4:55. Parece que las piernas quieren guerra el día antes de la tirada larga...

Y hoy, tirada larga. ¿De cuánto? Pues no lo tenía claro. Salí con medio litro de Powerade, desayuné bien pronto, y a las 8:23am empezaba a correr. Día fresco, cielo encapotado, ideal para correr en agosto. Algo de humedad, pero ha habido días más húmedos. Después del primer kilómetro para entrar en calor, veo que por el río voy por debajo de 5:00 y muy cómodo. Por el litoral, entre 4:50 y 4:59. Y sin sensación de desgaste, el sol estuvo cubierto prácticamente todo el tiempo, la temperatura era incluso agradable, seguí hasta el hotel W, kilómetro 13, así que si no había accidentes volvería a hacer 26 km como los dos domingos anteriores.

De vuelta, ritmos parecidos, un par de segundos más lento quizá, pero sin bajones ni cansancio excesivo, así que, llegando al río, me dije... ¿One more?

El viento en contra se notaba, 5:05 por el río, había bajado el ritmo, pero no mucho. Otra vez por debajo de 5:00... Así que... Hoy era el día para alargar el entrenamiento. En el punto de retorno, pensé que si en vez one more hago two more, serían 30 km los que me llevaría a casa... El primer more salió bien, no me lo pensé dos veces y alargué otro kilómetro la ruta por el río, y ahora sí, al dar la vuelta, con casi 28 kilómetros en las piernas, comprobé que estuve corriendo con bastante viento en contra por el río, tanto, que esos dos últimos kilómetros, ahora con viento a favor, salieron a 4:44 y 4:46.

30 kilómetros me llevé a casa a 4:59 de media, en 2:29:43. No sabía que hoy era un día de tirada larga de 30 km, qué cosas tiene este plan... ;)


domingo, 10 de agosto de 2014

Y la sorpresa es...

Acabó la 10 to Chicago y empezamos la 9 to Chicago... El plan sigue intacto. Tirada larga el domingo, un día de rodaje tempo, uno de velocidad, y dos cochineros, uno suave y corto entre semana, y otro más largo el sábado.

El domingo pasado la semana empezó bien, me sentí fuerte en los 26 kilómetros que hice. El lunes estaba cansado, la deshidratación y el esfuerzo hicieron mella, y el martes aún lo noté el empezar el rodaje, me sentía pesado y algo falto de fuerzas. Empecé a 6:08, otro kilómetro a 5:40, luego 5:21... Y como el cuerpo iba entrando en calor sin prisas, en vez de calentar 3 kilómetros y luego rodar a ritmo tempo, improvisé un progresivo, metiendo una marcha más en cada kilómetro, 5:09 el cuarto, y ya con viento en contra, 5:03, 4:52, 4:44, 4:32 (ummmm), y 4:17 (sí!!!!)... 500 metros más enfriando, y vuelta a casa, con la segunda magic bullet en el bolsillo.

El miércoles me lo tomé con mucha calma, un cochinero de 9,5 km a 5:56... Porque por la tarde tenía fútbol... Sí, dije que nunca más... :) Y creo que ahora sí, fue la última. El fútbol desgasta, y con el calor, aún más. El jueves no salí, obviamente, y el viernes intenté hacer un 5x1000, y los miles salieron a 4:33, 4:36, 4:27, 4:36 y 4:33... Me cuesta llamar series a eso...

Y el sábado, aún arrastraba el cansancio de una semana intensa de trabajo, el fútbol y el simulacro de series del viernes. Fueron 14:17 km por la hierba del río y el puente del Fórum a 5:29 de media, en ayunas.

Y hoy ha empezado la 9 to Chicago... 9 semanas, dijo así parece poco, pero aún son dos meses enteros. El pronóstico del tiempo, aterrador, 32 grados de máxima... Así que si quería entrenar sin morir en el intento, no tenía otra opción que levantarme a las 5:00am, desayunar, punto 8, hacer la digestión, enseñar a mi hijo como funciona el Gimp, y salir antes de las 8:00am a correr. Sin plan fijo, según me viera de fuerzas, 20, 22, 24 ó 26 kilómetros... Empecé suave por el río, costaba arrancar, 5:45 el primero, pero luego más o menos a 5:05... Ya por el litoral, coqueteando con el 4:55, y llegando al km 12, temiendo que apareciera el canas, o quizá esperando un nuevo reto, opté por el one more y me planté en el hotel W con 13 km en las piernas. Media vuelta, un gel, y mejores sensaciones, el sol aún era un rival asequible, aunque la humedad ya me tenía empapado desde la salida... Piloto automático por debajo de 5:00, vuelta al río, parada en la fuente, sombra y viento en contra, que dificultaba el ritmo pero que hacía que el calor fuera mucho más llevadero, y aún me permití el lujo de hacer el último kilómetro a 4:43, para cerrar los 26 km a un ritmo clavado de 5:00.

El plan sigue en marcha, los ritmos de las tiradas largas, los mejores a estas alturas del plan si los comparo con veranos anteriores. Así que hay razones para soñar... :)

Decía que el plan sigue, pero se me ha presentado un objetivo intermedio para finales de este mes... Una 10K a finales de agosto, a las 2:00am y por los túneles del metro de Barcelona... Como para decir que no... :) Sí, hablo de la Discovery Underground.



Vi el anuncio en Discovery Max, la única cadena de la TDT que veo con mis hijos, y pensé... Tengo que estar ahí... Sabía que en la edición que se hizo en Madrid se presentaron más de 9.000 candidatos. Y en Barcelona, al final fueron más de 15.000, de entre los cuales se seleccionarían sólo 300... Había que enviar una foto, contar una historia... Y creo que mis zombis hicieron el resto... ;) Así que tengo una aventura nueva que contar, pero eso será dentro de poco menos de 3 semanas. Mientras, el plan sigue.

domingo, 3 de agosto de 2014

El canas, la chica y el isidro lobo

Ya estoy en modo maratón, y los domingos son días de tirada larga. En verano, el calor puede ser un factor que convierta un entrenamiento suave en un infierno, o un entrenamiento presumiblemente aburrido en toda una aventura.

La semana pasada empezó con un ejemplo de cómo el sol me puede echar a la lona y dejarme virtualmente KO... El sábado 26 de julio acabé la semana 12 to Chicago con un rodaje cochinero de 14 kilómetros casi a las 11 de la mañana... 28 grados... Fui por la hierba del río, sin forzar lo más mínimo, guardando fuerzas para empezar la semana 11 to Chicago con energía. Salieron 14 kilómetros a 5:17. Y acabé la semana con 63,25 acumulados. Sí, cuento las semanas de domingo a sábado, es lo que pasa por leer tantos libros americanos de running... :)

Y la 11 to Chicago empezó el domingo 27 de julio. Salí a las 10 de la mañana... El día parecía no excesivamente caluroso... Pensaba hacer unos 23 kilómetros, 2 más que el domingo anterior. Llevé medio litro de Powerade y otro medio de agua. Empecé a correr... Seguí corriendo... Bebía, bebía y bebía... Paraba en las fuentes... Dí media vuelta cuando llevaba 11,5 km, que salieron a ritmos de entre 5:05 y 5:15... La humedad era alta... El calor empezaba a hacer acto de presencia... Y los ritmos a partir del km 15 cayeron a más de 5:20... Calor, sufrimiento, humedad... Me bebí tres fuentes enteras antes de llegar al río a completar los últimos 5... 19 y 20 a 5:22 y 5:32... 21 a 5:45... 22 a 5:40... Y lo que no recuerdo haber hecho nunca... Paré... Tiré la toalla y dejé de correr, apagué el Forerunner en el kilómetro 22 e hice los últimos 1000 metros andando, deshidratado, empapado en sudor y cansadísimo... No fue una buena idea acabar el entrenamiento casi a las 12 del mediodía de un caluroso día de finales de julio...

Pero por suerte me recuperé del esfuerzo y el martes ya estaba recorriendo el río por la mañana, 3 kilómetros Easy, luego 6 en progresión, empezando a 4:55 y acabando a 4:28 y últimos 800 metros a 4:47. Trabajando un poco el ritmo tempo. Estamos a martes y ya he usado dos de las tres magic bullets.

Miércoles cochinero de 9,5 km a 5:33, y jueves un fartlek como el de la semana anterior, tercera magic bullet, 10 minutos calentando, y luego 2 minutos a ritmo intenso y otros 2 suaves, hasta completar 30 minutos siguiendo ese patrón. Los duros entre 3:51 y 4:02 con viento favorable, entre 4:04 y 4:12 con viento en contra. 8 minutos enfriando y a casa. Buenas sensaciones, definitivamente el domingo lo que me dejó seco fue el calor...

El sábado repetí la ruta por el río y el puente del Fórum, 14,2 km a las 7:20, a ritmo de 5:06. Cómo cambia madrugar y correr más fresco... Semana completada con 65,15 km.

Y hoy domingo tocaba ver si el cuerpo se enfrentaba mejor una tirada larga.

Si quiero entrenar a ritmos parecidos a los de la preparación de Sevilla, salvando las diferencias de entrenar en verano en vez de en invierno, los domingos tocará levantarse a las 5:00am, desayunar, hacer la digestión, y no salir más tarde de las 8:30am a correr. Así lo hice. Con la digestión bien hecha y el punto 8 cumplido, a las 8:17am salí hacia el río con medio litro de Powerade y un cuarto de litro de agua. El sol pegaba fuerte pero a esas horas de la mañana aún es soportable. Por el río ya salían ritmos de entre 4:50 y 4:55. Saliendo del río, hasta el km 11, casi todos clavados a 4:55. Pero en el 12 pasó algo...

A veces lo que parece un entrenamiento tranquilo y hasta aburrido puede transformarse en algo muy distinto según con quién te encuentres...

Ahí delante tenía a el canas... Un runner maduro, creo que mayor que yo, pelo canoso, auriculares, buen estilo corriendo. Un runner más de los muchos con los que me encuentro, adelanto (algunos), me cruzo (muchos) o me adelantan (pocos y a regañadientes). Mi ritmo era de 4:55, calculo que él iba a 5:00. Voy más rápido que él, me pongo a su lado y cuando voy a rebasarlo parece que cambia de ritmo y se pone a mi altura... Yo sigo a 4:55, voy cómodo y no quiero hacer el loco pues el sol sigue subiendo... Tengo la sensación de que el canas aprieta un poco el ritmo y me saca un par de metros... Bueno, vamos a jugar entonces... No voy mal, los entrenamientos a ritmo fijo son buenos, pero meter un poco de rock and roll a los rodajes siempre me ha gustado, así que acelero un poco y me pongo a rueda. El Forerunner ya empieza a marcar 4:50 el kilómetro. Cuando me voy a poner a su altura, vuelve a aumentar un poco el ritmo. Así seguimos y el 12 sale a 4:47...

Estamos a un kilómetro del hotel W, mi idea es dar la vuelta en el hotel y volver para casa. Seguramente el canas irá por otro lado, el pique no parece que vaya a durar mucho. Seguimos en dirección al hotel, el canas no quiere que me ponga a su lado, voy chupando rueda como se dice vulgarmente...

Paseo del Mare Nostrum, acercándonos al hotel las hostilidades empiezan a ser manifiestas... El canas y el isidro lobo continúan marcándose, me llego a poner a su lado pero eso ya supone ir a ritmos de 4:46 con el sol empezando a apretar... Pues resulta que el canas está haciendo mi ruta, marcamos el 13 a 4:46 justo delante del hotel, doy la vuelta siguiendo el paseo y él sigue recto, parece que va a llegar a la pared y ahí parara y estirar, es lo primero que pienso, yo doy la vuelta y sigo, pero escucho como si el canas diera una palmada en la pared de cemento, como retándome, y se me pone a rueda, de inmediato. Ya estamos de vuelta por el paseo, se me ha vuelto a poner delante mirándome de reojo, esto ya es muy serio...

Y entonces, el tercer invitado, la chica. Una runner bastante más joven que nosotros, piernas largas, zancada elegante, y un buen ritmo de carrera... Imagino que cuando un par de hombres de avanzada edad la adelantaron a un ritmo de 4:40, no aceptó la idea de buena gana y aumentó su ritmo hasta dejarnos unos metros atrás...

Así fuimos unos minutos, el canas se podía a su lado, la chica reaccionaba de inmediato y aumentaba el ritmo, y cuando se había alejado unos metros, volvía otra vez a ese exigente 4:40 que llevábamos... Y el isidro lobo al acecho...

Llegamos a la subida del Paseo del Mare Nostrum. Una subida corta pero que a ese ritmo y con esa temperatura se me atraganta... He ido a rueda de mis compañeros de viaje mientras luchaban por la cabeza de carrera, pero en la cuesta cedo algo de distancia y veo que la chica se va unos 10 metros por delante y el canas anda a unos 5 entre ella y yo...

Acaba la cuesta, seguimos por el paseo marítimo, entre turistas y gente paseando, el grupo de 3 marcha a 4:43 y las posiciones se empiezan de nuevo a apretar...

Los acelerones de la chica son cada vez más cortos y menos rápidos... Aunque parece que el canas ya está llegando a su límite... Un ataque más de el canas, la chica que reacciona a duras penas, lo justo para separarse unos metros, y el canas paga el esfuerzo y ya no puede seguir al ritmo que llevamos... Le paso cómodamente, ya me he recuperado del esfuerzo de la subida, y le dejo atrás fácilmente... Esto ya es un uno contra una... :) Espero pacientemente el momento de dar el hachazo... Un pequeño puente y una ligera subida, antes de llegar a las Torres Mapfre, ésta es la mía... Voy a unos 5 metros de la chica, cambio de ritmo, veo que me acerco, aún me queda gasolina para cambiar de ritmo si hace falta, sé que va a apretar, así lo hace cuando me pongo a su lado, ahora soy yo el que cambia de ritmo, me pongo de nuevo al suyo, y justo al inicio del puente ahora sí, le doy el hachazo definitivo y la sobrepaso cuando ya va al límite... Giro hacia al Puerto Olímpico, mantengo el ritmo cómodamente y no miro atrás, paso por los chiringuitos del paseo, Avenida Litoral, ya no me sigue nadie, el isidro lobo ha estado al acecho durante muchos metros y al final ha sabido cuándo tocaba atacar, han sido unos kilómetros espectaculares, con dos desconocidos y un sano pique al lado de la playa... :D

Completo el 17 a 4:54, me relajo un poco, y unos segundos por debajo del 5:00, con el sol ya calentando de lo lindo, llego al río con una sonrisilla que no puedo ocultar... :) Parada en la fuente, me mojo la cabeza, bebo, y vuelta al río esperando no sufrir más de la cuenta. Por suerte, a esas horas todavía hay sombra y aún con el viento en contra, los ritmos siguen constantes, entre 4:53 y 5:03, incluso me queda gasolina para hacer el último a 4:48 y acabar, ahora sí, una tirada larga en condiciones de 26 km a 4:55 de media, con bonito pique incluido.



Empieza bien la semana 10 to Chicago... Ya se ha acabado la montaña y el fútbol... Ahora, asfalto y kilómetros hasta octubre... Aunque tengo una sorpresa para final de mes que ya contaré con más detalle... ;)

sábado, 2 de agosto de 2014

Cómo recuperar la sincronización automática entre rubiTrack y Garmin Express

Hace mucho tiempo descubrí rubiTrack, un programa para Mac que sirve para guardar los entrenamientos, mostrar gráficas, mapas, agruparlos por distancia, controlar cuántos kilómetros llevamos con cada par de zapatillas, y todas esas cosas que tanto nos gustan a los geek-runners... :)

Pagué por el programa, contento porque me ofrecía lo que necesitaba, y durante muchos meses me sirvió para tener al día mis entrenamientos, gracias sobre todo a que la transferencia de actividades entre Garmin Connect y el programa era auto-mágica. Llegar a casa, conectar el USB y dejar el Forerunner al lado, esperar a que se sincronizara el entrenamiento con Garmin Connect, y luego, normalmente por la noche, abrir rubiTrack, pulsal cmd+y, y esperar a que las actividades se sincronizaran entre ambas plataformas.

Hasta que un día, Garmin cambia su Ant Agent por Garmin Express, y de repente, la magia desaparece...

Pero eso de la magia es un decir. Me encanta esa frase que dice "Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia"... Pero, como tecno-geek que soy, sé que esa magia no existe, que hay una tecnología detrás, y que muchas veces es más sencilla de lo que pensamos.

En el caso de la sincronización mágica entre Ant Agent y Garmin Connect con rubiTrack, la magia era tan sencilla como que rubiTrack sabe dónde guarda Garmin una copia de las actividades antes de subirlas a Garmin Connect. Sabiendo dónde se guardan, simplemente, hay que ir a ver si hay alguna actividad nueva que no exista en rubiTrack, es decir, que no sea del mismo día a la misma hora, y en caso de encontrarla, añadirla a la lista de rubiTrack.

¿Y dónde están esas actividades?

Es tan sencillo como encontrar dónde están guardados esos ficheros de Garmin, que en este caso, tienen la extensión .FIT

Soporte de Garmin

En mi caso, la ruta es:

 /Users/isidro/Library/Application Support/Garmin/Devices/3827488504/Activities  

Hasta que, al actualizarme a Garmin Express, dejaron de estar ahí...

Esta vez, en vez de bucear por los foros de Garmin, le pedí al Mac que me busque todos los ficheros .FIT que hay en mi ordenador. En realidad, entiendo que estarán en mi carpeta de usuario, así que en vez de buscar en todo el disco, que tardaría más, simplemente escribo en un Terminal:

 find /Users/isidro -iname "*.fit"  

Y en menos de un minuto, ya empiezan a salir las actividades que dejaron de sincronizarse...

 /Users/isidro/Library/Application Support/Garmin/GarminConnect/-3827488504/Upload/FIT_TYPE_4/2014-07-25 04:19:09 +0000_570.fit  

Bueno, ya sabemos dónde están ahora. rubiTrack no es código abierto, así que no puedo modificar el código fuente y volver a compilarlo. Pero sí que puedo hacer un truco muy sencillo. Como las actividades de Ant Agent ya no las necesito, porque Ant Agent ya no está ni instalado, lo que voy a hacer es engañar al sistema de archivos del Mac para que piense que la carpeta donde están las nuevas actividades es en realidad es la carpeta donde estaban las anteriores.

Primero, cambio de nombre la carpeta de Ant Agent, para no perder mis actividades:

 mv "/Users/isidro/Library/Application Support/Garmin/Devices/3827488504/Activities" "/Users/isidro/Library/Application Support/Garmin/Devices/3827488504/Activities_"  

(Ojo, todo en la misma línea. Si queréis probarlo en vuestro Mac, obviamente hay que cambiar "isidro" por vuestro nombre de usuario, y "3827488504" por el código de vuestro Garmin)

Esto hace que la carpeta Activities donde están mis entrenamientos grabados con Ant Agent, pase a llamarse Activities_

Y ahora, creamos un enlace simbólico entre la carpeta donde están las nuevas actividades, y una carpeta virtual que tiene la misma dirección que la que usa rubiTrack para sincronizar las actividades. En mi caso:

 ln -s "/Users/isidro/Library/Application Support/Garmin/GarminConnect/Forerunner 310XT-3827488504/Upload/FIT_TYPE_9" "/Users/isidro/Library/Application Support/Garmin/Devices/3827488504/Activities"  

Esto hace que el Mac crea que existe una carpeta donde estaba la que hace un momento habíamos cambiado de nombre, que en realidad es un enlace simbólico a la carpeta donde están los archivos de actividad nuevos.
Volvemos a rubitrack, cmd+y esperamos un poquito, y listo, las actividades de nuevo se sincronizan.

Si usáis Windows... Seguramente es igual de sencillo... :)

viernes, 25 de julio de 2014

El hombre que asfaltaba el río...

Lo he pasado muy bien en estas últimas aventuras por montaña, pero la cuenta atrás ya ha comenzado y mi nuevo no-plan de entrenamiento ya está en marcha, mucho asfalto, mucho río Besós y muchos kilómetros me esperan, algo más aburrido que el Turó del Pollo y sus secuaces, pero necesario para intentar que en mi próxima maratón las cosas salgan bien.

Estos días tocará volver a acostumbrar al cuerpo al kilometraje clásico de una semana de entrenamiento maratoniano. Últimamente no había llegado a 50 km semanales ni de lejos. Pero ese kilometraje va a ser el mínimo con diferencia en lo que me queda hasta el 12 de octubre.

La semana pasada aún fue corta en distancia recorrida. Los 9 kilometrillos, incluyendo 6 a ritmo maratón del domingo 13 de julio, más dos cochineros de 9,5 km el martes y miércoles siguientes, y un 5x1000 (miles entre 4:10 y 4:22) el viernes para acabar dignamente la semana, sumaron en total unos 37 km que realmente saben a poco...

Pero esta semana ya empieza la cosa a ponerse más seria. El domingo hice la primera tirada larga de asfalto en muuuuuucho tiempo. Será una manía mía, pero si voy a hacer más de 18 kilómetros, ya me animo y en vez de dejarlo en 20 hago al menos una media maratón... :) Fueron 21,24 km a un ritmo de 5:05, rodando mucho tiempo por debajo de 5:00, pero pasándolo un poco mal al final por el calor y la falta de previsión que me hizo confiarme y llevar menos líquido del que habría necesitado. Pese a eso, buenas sensaciones, parece que el cuerpo aún recuerda lo que le toca al maratoniano los domingos por la mañana... ;)

El lunes el cuerpo pedía marcha. Es en lo que consiste mi no-plan. Me gustó la teoría del adaptive running de Brad Hudson, y desde que lo puse en práctica he ido mejorando mis marcas y voy a seguir fiel al método. El método consiste en no tener un plan definido, día a día, ritmo a ritmo. El objetivo es combinar las three magic bullets de Don Fink, rodaje largo, rodajes tempo y series rápidas, pero en función de lo que pide el cuerpo, las sensaciones del día anterior y las del mismo momento de salir a entrenar, y lo que nos dice en instinto. Así que, aunque el día anterior hubiera hecho la tirada larga, el lunes hice 9,55 km a un ritmo de 5:01, que a las 5:30am lo clasifico como un rodaje tempo...

Parte del adaptive running y de cualquier plan es asimilar los entrenamientos con días más relajados y descanso total. El martes, el cuerpo pedía rodaje cochinero, y lo entiendo. Así que me regalé otros 9,53 km cochineros a 5:34. Y el mismo martes por la noche fútbol, de portero, menos arriesgado para mis tobillos, y el miércoles por la noche más entrenamiento cruzado, esta vez un partido de pádel con amigos y unas cervecitas para celebrarlo, y el jueves descanso runner de nuevo... :)

Dos días sin correr es mucho, así que hoy viernes gasté la tercera bala, con un fartlek, 10 minutos calentando, y luego 6 intervalos de 2 minutos a ritmo de 10K (entre 3:58 y 4:09 con viento a favor, y entre 4:12 y 4:15 cuando soplaba en contra) y otros dos minutos a ritmo E, para acabar enfriando otros 10 minutos antes del inmerecido desayuno.

Mañana quiero hacer los 14 kilómetros clásicos de los sábados, y acabar la semana con 63.

Aún faltan 11 semanas, pero aquí empieza a oler a maratón...

lunes, 14 de julio de 2014

Teiá Moritz Trail y 14 para Chicago

Vuelta a la normalidad, las vacaciones ya parecen algo que ocurrió en un remoto pasado, he corrido mi último trail hasta después de bastante tiempo, y ya empieza el entrenamiento clásico de maratón.

La despedida del trail quería que fuera buena, aunque la resaca de las vacaciones, en forma de un kilo de más y de alguna molestia por culpa del fútbol, hizo que no las tuviera todas conmigo... Además, la temperatura y sobretodo la humedad presagiaban una tarde de mucho sufrimiento. Pero a eso vamos, ¿no? :) Sábado, 5 de julio, a sudar se ha dicho...


Además, ha sido la primera y seguramente la única vez que corra una carrera con dorsal binario (perdón, pero no he podido evitar el chiste pésimo...)

Manu ya me había alertado de que la carrera es mucho más dura que la Vilatrail que corrimos unas semanas antes. Y se quedó corto...

Nada más empezar, como siempre, muchas ganas de correr, subida por asfalto, camino ancho, se podían ganar posiciones, y claro, uno sube, sube y sube, pero el ritmo baja, baja y baja, y en pocos metros la pendiente pone a cada uno en su sitio. Pude ganar posiciones y completé el primer kilómetro de asfalto, en forma de subidita con una pendiente del 7%, en 5:09, para haberse hecho daño... :)

Esa pendiente se quedó corta en comparación con lo que venía después... Una subida interminable, dura, del 15%, aún frescos de fuerzas, pero notando como el esfuerzo iba minando la moral... Al llegar a lo más alto de esa primera subida, se cumplían los 2,5 kilómetros y todavía quedaban muchos kilómetros que recorrer y mucho líquido que sudar... A esas alturas, ya iba empapado...

Una tregua para recuperar el aliento y bajar a lo loco, cada vez le voy perdiendo un poco más el miedo a las bajadas técnicas, pero poco tardamos en recordar que esta carrera es para sufrir... Así que otra vez para arriba, y aperitivo de medio kilómetro, un tramo llano, y la segunda gran subida, otro kilómetro al 13%, para recordar una vez más lo bien que se estaba en casa...

La recompensa, otra bajada loca, recuperando alguna de las posiciones que perdí subiendo y ganado otras de regalo. Disfrutando como un niño con zapatillas de trail... :) Pensando sólo en bajar rápido, y no en lo que venía luego...

Dos subidas desgastan, y la tercera, aunque más leve (si por más leve podemos considerar una pendiente media del 7%), se me atragantó casi más que las dos anteriores. Mucho desgaste acumulado, mucho más espacio entre corredores, mucho líquido perdido, y la subida que no se acababa nunca... Lo pasé mal, no recuerdo si la foto es de ese tramo...


Acabó, como todo, aunque parecía que nunca iba a empezar la bajada... :) Como todo lo que sube baja, tocó volver a dejarse llevar y olvidarse del dolor de cuádriceps bajando y recuperando posiciones. Ya sólo quedaba llegar abajo del todo y una última subida...

Otra vez una pendiente del 15%. Fresco se sube sufriendo mucho... Con 10 kilómetros en las piernas, calor, humedad y mucho desnivel ya acumulado, simplemente, es un infierno... Los pasos cada vez eran más cortos, y el dolor de cuádriceps más intenso. No se acababa nunca... Otra vez apenas un kilómetro, pero interminable... Mucho peor que las otras tres subidas juntas... Caminando pero sintiendo a cada paso como el amigo montañés del tío del mazo iba dando una detrás de otra...

Pero se acabó, y ahora sí, la recompensa final, la que hace que todo haya merecido la pena, 3 kilómetros bajando a tumba abierta, la gravedad y pisar con cuidado y algo de osadía era suficiente para bajar y ganar muchas posiciones, al final me va a gustar y todo... :) En pocos minutos todo el esfuerzo ya era un vago recuerdo, sólo quedaba disfrutar de as piedras, las curvas y los saltos, aunque por mi cara parezca más bien que me había perdido... :)


Subiendo sólo deseaba que todo acabara de una vez... Bajando, no quería que la carrera se acabara nunca, pero la perspectiva de un par de cervezas y un bocata en la llegada hizo que al final no me supiera tan mal acabar... ;)


Y a falta de medalla, buena es una cerveza fría para recuperar sólo una mínima parte del líquido perdido...




Y pese a que correr de tarde / noche hace que me cueste conciliar el sueño... Pocos días recuerdo haber dormido también como ese sábado... :)

Obviamente el domingo tocó descansar, y el lunes, puedo considerar que empezó el plan que me llevará el 12 de octubre a mi duodécima maratón, la de Chicago.

El lunes a cochinear un poco. Tampoco salió tan mal, 9,43 km a 5:09.

El martes, a probar cómo estoy de potencia con unas series en cuesta. Mis queridas series de 500 metros subiendo al Espíritu Santo. 2,2 km calentando, y 5 intervalos entre 2:36 y 2:16, bastante mejor de lo que pensaba. Y vuelta a casa a ritmos de alrededor de 5:15

El miércoles, descanso, ya que el martes, además de las series, tocó fútbol por la noche...

Y el jueves, 9,6 km a 5:09, notándome muy fresco y con ganas.

El fin de semana no tenía tiempo de hacer una tirada larga, compromisos inmobiliarios y familiares hicieron que el sábado corriera 9,51 km a 5:00, y el domingo 3 km Easy y luego a ritmo próximo al de maratón, entre 4:34 y 4:44.

Después de la salida del domingo... Comí, literalmente, como un cerdo muerto de hambre... :) Así que energía no me faltará en la semana 13 para Chicago, que continuará mañana martes.

El plan lo iré manteniendo aquí:

Plan Chicago 2014

domingo, 6 de julio de 2014

Holidays running

Este verano mi tiempo de reposo anual, si por reposo se entiende correr como un loco, jugar a fútbol y voleibol, comer mucho y degustar Gin Tonics, se ha adelantado a finales de junio. En 2014 toca modo JASP (julio, agosto y septiembre puteao) así que en cuanto mis cachorros acabaron el cole nos metimos en un avión y nos fuimos unos días a Lanzarote, tierra de volcanes, hotelitos familiares y donde además habita Antonio Navas, compañero de correrías cuando aparezco por la isla... :)

Todo empezó el 19 de junio, aún andaba un poco renqueante de mis molestias lumbares, llegada al hotel, aclimatación, comida y a dormir. Y a la siguiente mañana, tocaba despertarse pronto para la primera salida... :) No llegó a 9 kilómetros, ida por la Avenida del Mar, vuelta por la de las Palmeras, ritmo cochino de 5:27, en función del viento, y buenas sensaciones... Un aperitivo para lo que me esperaba al día siguiente, Antonio está preparando la Tinajo X-Race y quería recorrer el tramo final con Gerardo, así que la invitación a unirme a ellos era muy complicada de rechazar... ;)

El plan inicial para el sábado era hacer unos 28 kilómetros y subir a tres volcanes en unas 4 horas. No está mal para empezar las vacaciones... :) Antonio vino a recogerme, aprovechando que mi hotel estaba apenas a 200 metros de su casa. Dejamos el coche en el punto de destino de la ruta y nos subimos al de Gerardo, que ya nos estaba esperando, hasta el punto de partida. Hubo que realizar un trámite previo... Y a correr!!!



Una vez más, a los 5 minutos de estar juntos, ya parecía que nos conociéramos de toda la vida... :) Comenzó la ascensión al primer volcán, el que tiene el cráter más grande de toda la isla...



Una subida muy dura, pero mereció la pena... Las vistas desde lo alto del volcán eran simplemente espectaculares...



Ahora un poco de postureo... ;)

 

Y después lo mejor, de la salida, y seguramente uno de los mejores recuerdos que tengo de un entrenamiento... El cráter del volcán tiene una circunferencia de unos 2 kilómetros. Desde el punto más alto, y hasta que empezamos a bajar por la ladera, recorrimos aproximadamente 1 kilómetro alrededor del volcán... El camino era bastante estrecho, apenas un par de metros en algunos tramos... A un lado, barranco, al otro, la caldera del volcán, en ambos casos, bastantes metros de caída y una sensación de vértigo que hacía que corriera mirando hacia delante y al suelo, cualquier giro de cabeza podría provocar un mareo... Fue espectacular, además, el tramo era de perfil llano o incluso descendente, corrimos con todo lo que daban las piernas, mirando de reojo los barrancos que teníamos a ambos lados, durante un kilómetro, bastante separados los tres, cada uno sólo ante las sensaciones difícilmente explicables que produce correr en un lugar así... No quería que se acabara nunca, pero finalmente, llegó el desvío de la ruta hacia el segundo volcán...

Ahora tocaba correr por piedras volcánicas, llegar, subir y bajar del volcán supuso 10 kilómetros, y tras hacerlo nos tocó un tramo de unos 7 kilómetros sin tanto desnivel, aunque había que correr con cuidado para poder conservar los tobillos durante el resto de nuestras vidas... :) Piedras, oscuras, claras, con agujeritos, puntiagudas, rugosas, resbaladizas... Todo tipo de piedras para romper zapatillas y tobillos... :) Y entre piedra y piedra, trago de agua y conversación de amigos runners, nos plantamos en la segunda subida. Esta vez el terreno era muy distinto, con unas plantitas rojas raras que le daban mucho color a la ascensión... :)

 


Y las vistas, de nuevo, impresionantes...



Otra parada para admirar el paisaje, más conversación, y el tiempo se nos echaba encima, íbamos muy tranquilos, disfrutando la compañía, y en lo alto del segundo volcán nos dieron ya casi las 3 horas de salida... Hicimos la bajada corriendo como locos, de nuevo, disfrutando como sólo en una isla así se puede, esas bajadas no las tengo yo en el Turó del Pollo... :) Vuelta al llano después de la bajada, más de tres horas corriendo, el calor y el cansancio empezaban a dar señales inequívocas...

Y entonces, llegó, ahora sí, el momento sublime del día... Gerardo iba delante, y de repente se para en seco y dice... ¡Un moral!

Ahí estaba, a un lado del camino, en un lugar difícil de ver si no vas muy atento...



A ver cómo lo explico yo para que se entienda... :) 3 horas y 40 minutos corriendo... Un volcán por subir... Calor, hambre, cansancio... Y de repente, aparece esto delante de nosotros... Como locos, empezamos a comer moras, dulces y blanditas las más oscuras, algo ácidas y más consistentes las rojas... Perdí la cuenta, nunca había comido moras directamente del moral, el sabor es increíble, pese a la temperatura, conservaban un gran frescor, el estómago empezó a sentirse agradecido, las manos y boca parecían las de un vampiro, comimos, comimos y seguimos comiendo...





Cuando ya no podíamos comer más, por unanimidad, decidimos que al tercer volcán iba a subir su tía, y emprendimos la marcha, con dificultad tras la parada, en dirección al coche de Antonio... :) Por suerte los 3 kilómetros que faltaban eran cuesta abajo, y tras más de 4 horas y 15 minutos de salida, llegamos al coche y nos limpiamos las manos de jugo de mora y nos tomamos unas cervezas para celebrarlo... :)

¡El Runkeeper me avisó de que ésa fue la vez que más tiempo he estado corriendo! Es es cierto, el tiempo bruto fue de 4:16:29, y restando las paradas (que fueron muchas), estuve corriendo 3 horas 54 minutos y 34 segundos, unos 10 minutos más que el día de mi PMP en maratón... :) Así que nos tomamos otra cerveza para celebrarlo... :)






Al día siguiente, obviamente, la actividad deportiva se redujo al consumo de Gin Tonics y a la piscina del hotel... :) Y el lunes 23 volví a madrugar y calzarme las Excel Gel 33 para recorrer el paseo marítimo, ida y vuelta, 9,22 km a 5:16, acabando los últimos, con viento favorable, a ritmos decentes...

Durante la ruta de los volcanes Antonio y yo quedamos en subir otro día al volcán que hay al lado del hotel, y de paso, ir a cenar con las families... Me lié yo solo y entendí que el miércoles haríamos las dos cosas, así que el martes salí a hacer unos kilómetros cochineros, ida por el paseo marítimo, vuelta por el interior. 10,4 kilómetros a ritmo de 5:22, con la idea de descansar el miércoles por la mañana y salir a correr por la tarde... Pero no, el plan de Antonio era correr el martes por la tarde y quedar con las families el miércoles por la tarde... Así que...





Sí, ese día tocaba doblar... :) Además... Se me antojó comprar una mini cámara deportiva, a lo que fui con mis cachorros justo después de desayunar. Mi idea era ir directo a por una GoPro, pero cuando llegué a la tienda el hombre me convenció para llevarme una HP AC-200W. Le fue fácil convencerme cuando por fin confesó que la GoPro no la tenía en la tienda, y como el antojo era muy grande, me llevé la otra... :) Más o menos hacen lo mismo... Sirven para grabar salidas runner... Y para grabar a los niños en la piscina... :D




 Por la tarde, segunda salida a subir volcanes de las vacaciones. Esta vez iba a ser más corta, y para la crónica, usaremos ese clásico de que valen más 20 vídeos que mil palabras... ;)




Y después del descanso runner y la cena del miércoles, volvimos a las andadas el jueves y nos dimos un rodeo por la zona costera, piedras, acantilados, pescadores furtivos, volcanes al fondo, un paisaje espectacular...

Un par de fotos y la vídeo-crónica... ;)

 


Tengo que mejorar con los selfies y la cámara... ;)






Ah... Y así queda el tobillo si uno se dedica a patear piedras durante algo más de 10 kilómetros... :D



Otra salida más el viernes, al día siguiente, por el paseo marítimo en modo ultracochinero... 9,04 km a 5:48. Quizá no era el día ideal para entrenar, pero sí para correr, demasiada comida en el buffet y los Gin Tonics seguían cayendo... ;) Y como el domingo ya volvía a casa, pues el sábado... Otro rodaje más, por el paseo marítimo, not-so-cochinero de 9,07 km a 5:30. Y por la tarde, fútbol...

Aún así, me volví a casa con un kilo de más, que no es mal balance para todo lo que comí... :D

El final de las vacaciones fue distinto... Aunque no inesperado... Cuando ya estaba en la cola para facturar la maleta, recibí una llamada de mi hermano... Mi padre nos dejó ese mismo día... Ya llevaba tiempo enfermo y el desenlace podía ser en cualquier momento, y fue el domingo. Llegué a casa el mismo domingo a última hora, y lunes y martes estuve de tanatorio y despedida... Como la vida sigue, y como una de las cosas que aprendí de mi padre es que hay que trabajar muy duro para conseguir lo que se desea, el lunes volví a los entrenamientos en el río e hice los 9,52 km de rigor a 4:54, aunque en realidad fueron 7 cochineros (entre 5:34 y 4:51) y dos un poco más alegres, a 4:27 y 4:38, y los últimos 520 metros a 4:41, recuperando sensaciones en llano después de tanta piedra y volcán...

El martes repetí, pero en ayunas, 9,64 km a 5:19 según el Forerunner. El miércoles, un cochinero muy cochinero, pues esa tarde debutaba el equipo de Fútbol 7 de Ubisoft en el Mundialet. No quiero líos y lesiones con el fútbol, así que opté por ser al que le meten los goles... :D



Descanso el jueves, y el viernes, como tenía carrera el sábado por la tarde, otro cochinero de 6,16 km a 5:41... Y la carrera del sábado, la dejo para otro post, porque tuvo mucha miga... :)