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martes, 21 de mayo de 2013

Descansando...

Estoy descansando, el mensaje que he recibido ha sido nítido: chaval, tómate unos días de relax, deja que cabeza y cuerpo descansen y vuelve a la carga cuanto toque, pensando en tu próximo objetivo, que esta primavera ha sido muy intensa y ya no tienes cuarenta años... :)

Ya descansé hace unos días, pero poco. Volví de Madrid y estuve casi una semana completamente parado. Dos semanas después de la maratón, empezaba una serie de carreras de 10K que nunca me pierdo, no son carreras para hacer marca, pero sí son bonitas para correrlas. La vuelta a los entrenamientos no fue un camino de rosas, normal, tampoco tenía prisa, hice varios cochineros, con unas leves molestias en el tibial anterior, y el domingo 12 de mayo me planté en Sant Quirze con Manu, dispuesto a correr los 10K si no notaba molestias. Ese dolorcillo en el tibial, el de la pierna izquierda para ser más exactos, no es nuevo para mí. Me suele pasar después de alguna carrera con muchas cuestas, me lo traje de la Behobia y me lo traje de Madrid. En dos o tres días se me quitaba, así que no me asusté mucho.

Calentando no noté nada, empecé a correr y todo iba correctamente, salí bastante despacio y creo que eso hizo que empezara a notar una molestia, cambié el ritmo y me sentí más cómodo, pero en la segunda de las dos vueltas de 5K de las que consta la carrera empecé a noter un leve dolor... Volví a bajar el ritmo, acabé con un pequeño dolorcillo y con una marca que hacía años que no hacía en un 10K, 44:42, sin esforzarme y disfrutando del circuito y el ambiente que nunca falla en esa carrera...

Volviendo a casa empecé a sentirme raro, ya en el coche empecé a medio marearme, y pasé toda la tarde del domingo tirado en el sofá, sin fuerzas y con las tripas quejándose constantemente. Y por si fuera poco, el dolor en el tibial ya no era una leve molestia, sino que un dolor agudo y muy molesto... :(

Total, que el mensaje estaba más que claro. El cuerpo aún no estaba para tonterías, ni para hacer 10K cochineros. Y para ejemplo, aunque me sentía más o menos cómodo, he aquí la cara con la que corrí en Sant Quirze...


Desde ese día no me he vuelto a poner las zapatillas, ni a pensar en correr... Incluso he sido tan mala persona que no me he pasado por ningún blog... :( Ha sido una desintoxicación, en el sentido más metafórico posible, de todo lo que recuerde a correr... :) No corrí la Pujada a Les Dues Pedres, y el próximo domingo estoy apuntado a la Cursa DIR, pero aún no tengo claro si iré, aunque sea de paseo. Mucho hielo, descanso y comida, menos madrugones, y poco a poco empieza a gestarse de nuevo el gusanillo, pero aún me quedan días de reposo.

Lo que si que he hecho es desempolvar la elíptica, y provisionalmente he completado su diseño con un iPad que me permite ver capítulos de series americanas mientras hago ejercicio... Y hoy acabo de colocar una pequeña estantería al lado de la ventana para poner un botellín de bebida... :)



Y pocas novedades más en el frente... Ayer hice media hora de elíptica y hoy casi cincuenta minutos. Mañana seguramente descansaré, aunque un diablillo me dice que me ponga las zapatillas y salga aunque sea media hora a probar... La verdad es que ya tengo ganas... :)

jueves, 9 de mayo de 2013

Maratón de Madrid, el día después, la semana después, qué viene después...

El fin de semana del 28 de abril no acabó cuando crucé la línea de meta... La parte maratoniana sí, pero aún me quedaban un par de días de turismo con la familia y la oportunidad de volver a pasar un rato como en los viejos tiempos con un gran amigo que hice en mi ex-empresa y con su familia...

Las piernas, por suerte, no acabaron muy castigadas, y eso que en Santiago Bernabéu me marqué una buena dosis de escaleras y en el Palacio Real también hay unas cuántas... :)



Cada escalón, cada peldaño y cada bordillo me recordaban con un placentero dolor lo que había pasado el día anterior... :) Creo que el propio estado de ánimo mitiga las molestias cuando las cosas han salido bien... Si a eso le unimos unos leves excesos gastronómicos, sobre todo por la noche, volví a casa muy recuperado... ;)



De Madrid me traje un recuerdo imborrable y un buen montón de fotos. Aquí están para los más curiosos... :) Mi favorita, de largo, ésta. Kilómetro 41 y parecía que acababa de empezar... :)


Y la que más me sorprendió, la cara que tenía un segundo antes de cruzar la meta... :)



Ya de vuelta en Barcelona, unos días de descanso, y como esta vez no vuelvo a correr otra maratón 6 semanas después, no me calcé las zapatillas hasta el domingo siguiente, y no por querer recuperar el estado de forma o prepararme para nada, simplemente, el cuerpo lo pedía... Salí a cochinear por el río, con bastante calor, a disfrutar de correr por la hierba sin absolutamente ninguna otra preocupación... Otra salida el martes, muy cochinera, otra más esta mañana, y los planes a corto plazo son disfrutar de carreras de 10K a las que suelo ir cada año, pero esta vez, sólo para disfrutar del ambiente y la butifarrada si la hubiere... ;)

Primera parada, Sant Quirze, será mi quinta participación, sólo me perdí la primera porque aún no le daba a las zapatillas. Carrera poco masificada, con interesantes desniveles, ambientazo y butifarrada. Ideal para disfrutar de correr sin presiones.  Una semana después, la Pujada a les Dues Pedres, carrerita de montaña al lado de casa que pasa por el Turó del Pollo. El 26, Cursa DIR - Guardia Urbana, 10 kilómetros en línea recta y cuesta abajo, toda la Diagonal desde Palau Reial hasta el Fórum, ideal para intentar asegurarse un buen cajón para el resto del año si el cuerpo responde... Y después, otra clásica, los 10K en el Cirtuito de Montmeló, otra carrera con trampa, desnivel acumulado descendente, pero unas subidas que cuando ves la F1 por la tele parece otra cosa... :)

Así que los planes que hice hace más de un año ya se han convertido en medallas maratonianas... :) Pero como decía hace unos días, cuando hemos caído en este lío de correr maratones, planificamos nuestras carreras con mucha antelación, sobre todo si queremos correr alguna que no caiga cerca de casa... Y la próxima no cae muy cerca precisamente...

Ya lo tengo todo preparado y confirmado. Próxima maratón: 3 de noviembre de 2013, NYC Marathon. Hay que seguir completando la foto... ;)



jueves, 2 de mayo de 2013

Rock'n'Roll Madrid Marathon 2013, la crónica

Los maratonianos solemos hacer planes a muy largo plazo... Cuando aún no había empezado el plan de preparación para la maratón de Berlín de 2012, ya había decidido que quería correr este año la de Madrid. Lo conté en el blog, y recuerdo perfectamente un comentario que me hizo el gran RA (¡venga amigo, ánimo que volverás pronto, y lástima no habernos podido ver!) el día 5 de mayo de 2012, un día después de que lo anuncié...

El mundo está lleno de sitios donde se corren maratones pero Madrid no es el mejor sitio para correr o tal vez sí.

A veces una frase quizá concebida inocentemente puede ser una fuente de motivación extra. Uno de los motivos para quere correr en Madrid era precisamente la dureza del recorrido, que tantos amigos me habían contado. La épica de la maratón en estado puro... Recorrido rompepiernas, ni un solo kilómetro llano, 7 últimos kilómetros en subida constante, el calor que puede hacer acto de presencia y destrozar al más fuerte, los más de 600 metros de altura sobre el nivel del mar... Un cóctel explosivo de dificultades... Pero no ha habido una sola crónica de un maratoniano que haya corrido en Madrid que no me haya causado admiración y algo de envidia sana... Además, algo había en el ambiente que hacía pensar que íbamos a ser muchos los que este año eligiéramos Madrid, así que la ocasión de conocer a tantos amigos que nos seguimos desde hacer años era ya el último aliciente que necesitaba. Madrid no es el mejor sitio para correr maratones. ¿O tal vez sí?

Lo tenía que ser. Tenía que ser que sí. Volví de Berlín eufórico con mi mejor marca en maratón, seguía queriendo correr en Madrid, pero tenía muchas ganas de intentar bajar mi marca en Barcelona. Así que a todo lo que me esperaba en Madrid se le iba a unir haber corrido 6 semanas antes la maratón de Barcelona yendo a por todas.

Corrí Barcelona, salió bien pero no perfecta, acabé muy cansado, el tío del mazo me alcanzó mucho antes de lo que pensaba, pero por suerte no hubieron secuelas físicas y seis días después de acabarla ya estaba entrenando con la vista puesta en Madrid. Un mini plan de 6 semanas, 2 de recuperación, 2 de Peak y 2 de taper. Buenas sensaciones, trabajo duro y serio, taper responsable, y, en un pequeño mar de dudas, llegó el día de coger el AVE y plantarme en Madrid con la familia y la inscripción al Rock'n'Roll Madrid Marathon 2013.


¿Habrá sido suficiente entrenar 6 semanas? ¿Mis entrenamientos al nivel del mar y en llano me habrán preparado para las cuestas que me esperan? ¿El tío del mazo estará esperándome en la Casa de Campo? Al menos, el pronóstico meteorológico era bueno, aunque hasta el último momento amenazaba lluvia...

Comienza la operación maratón... Primera misión: conocer a tantos amigos que van a coincidir en Madrid conmigo. Nos veríamos en la Pasta Party, si no en la feria del corredor, si no en Correos, si no en el cajón de salida, si no en carrera, si no al acabar... Pero... Para la próxima vez, tenemos que quedar un día y a una hora en una cervecería o algo así... :) Fue una misión casi imposible... La entrada a la feria y la Pasta Party el sábado al mediodía era un caos. Tanto que mi señora y mis cachorros se volvieron al hotel cuando vimos la cola que había... Armado de paciencia, me hice con el dorsal, y entrando en la Pasta Party, me encontré con el maestro Manuel Tintoré y varios amigos, con los que compartí comida y con los que me sentí como si estuviera en familia, me trataron como si nos conociéramos de toda la vida, muchas gracias a todos...

Pude saludar fugazmente a la Pingüina Veloz, vi de lejos a algunos ilustres maratonianos blogeros, y luego volví a la feria del corredor para ver si coincidía con alguno más... Alcancé a ver a ManuEl Cuentakilómetros y ya no hubieron más encuentros el sábado... :(

A descansar un poco... Comprar el desayuno del día siguiente... Dormir bien...

Y ya es domingo, día de maratón. Despertador a las 5:20am. Mi señora decide subir al altillo de la habitación a dormir un par de horas más con mis cachorros mientras comienza mi ritual de la mañana de la carrera... :) Pan con mermelada, galletas, café, un plátano... 4 visitas al baño, MMP... Nadie me había avisado que en la octava maratón se está más nervioso que en la primera... Hace frío fuera, pero parece que no va a llover... Me hidrato, últimos preparativos, preparo la bolsa para el guardarropa, y poco antes de las 7:30 me voy a dejar la bolsa e intentar ver al Sosaku Runner, que comentó el día anterior que sobre esa hora estaría por ahí. Pese a la ración cuádruple de punto 8, me reservé una última visita y me fui al guardarropa con la idea de volver al hotel, acabar la faena, ponerme vaselina y gel efecto calor, y salir ya de corto directo a mi cajón.

7:30am, llego a la zona del guardarropa, y ahí veo una cara familiar, en una postura muy extraña intentando sacarse una autofoto. Me acerco sigilosamente y le digo "deja, deja, ya te la hago yo". Se gira, me mira raro, y entonces nos sonreímos y saludamos muy afectuosamente, después de tantos años leyéndole, por fin conocí en persona al gran Gonzalo Quintana, uno de los principales culpables de que yo esté ahora corriendo maratones... :)


Precavidos que somos, dejamos las bolsas con antelación suficiente, sin ser conscientes de lo que se iba a liar después en el guardarropa... Charlamos un rato, y nos fuimos a Correos, punto de encuentro de runners blogeros de toda España. Ahí volví a ver a Manuel, Celina, Jan... Perdonadme por no recordar todos los nombres, soy muy malo para eso... :) Celina traía preparado un mensaje de ánimo para El Abuelo Runner, que no pudo estar con nosotros al estar recuperándose de una operación que le tendrá unos días apartado de las zapatillas...



Aún no habían llegado todos para la súper foto, pero me volví al hotel para un último punto 8... Gel efecto calor para las rodillas, vaselina para los pezones y muslos, Forerunner, RunKeeper, todo preparado. Nervios a flor de piel... Un frío del carajo, que no cambio por nada... Y salgo a la calle en dirección a mi cajón de salida...

Ahí vuelvo a ver a ManuEl Cuentakilómetros, estaba enchufadísimo, lleno de moral, se le veía muy concentrado, me enseñó su pulsera con los tiempos de paso, estudiadísimos, teniendo en cuenta el perfil de la carrera... Últimos ánimos, últimos deseos de suerte, y casi sin darme cuenta, ya estaba atravesando la salida y comenzando mi octava maratón, la más dura de todas a priori.

La salida fue demasiado complicada. Mucha gente... Mezclar corredores de maratón, media y 10K no es una buena idea. Por supuesto que la gente tiene derecho a correr 10K si la organización así lo permite. Pero no es una buena idea...

Hago los primeros 5 kilómetros a un ritmo de 4:54. En esos 24 minutos y medio, tengo tiempo de pensar muchas cosas... Sé que el perfil de Madrid es duro. Sé que he entrenado sólo 6 semanas. Por la cabeza me rondan dos objetivos. No morir en el intento, y si puedo, intentar bajar de 3:30. Repaso mentalmente el perfil de la carrera... Sin entrar en detalle, son 5 kilómetros subiendo, luego vienen 15 kilómetros de toboganes, en los que se recupera ese desnivel que se ha subido en los 5 primeros... Llegamos a la media tras un buen repechón, y a partir de la media, se baja bastante hasta pasado el 25. Luego viene el tramo de Casa de Campo, toboganes asesinos que nos dejan a las puertas del 35, que es donde se empieza a escribir la leyenda de la maratón de Madrid... Una subida constante, cuando el cuerpo está más castigado, cuando el tío del mazo ya lleva tiempo golpeando...

Estoy en el puesto 2040...

Después de repasar el recorrido mentalmente, y sintiendo en las piernas que el perfil a partir del kilómetro 5 es mucho más llevadero, veo que no me cuesta mantener un ritmo mucho mejor, y me planto en el 10 haciendo el parcial a 4:40. La sensación de esfuerzo no es grande, y las pulsaciones están muy controladas, no pasan de 160bpm.

Sin darme cuenta he adelantado a 139 corredores...

Sigo a velocidad de crucero, llego al 15, parcial a 4:37. Siento que podría ir más rápido, el perfil es ligeramente descendente, pero prefiero ir regulando, queda mucha carrera y lo divertido aún no ha empezado. El caso es que estamos en el 15, el ritmo es bueno, las pulsaciones siguen bien y siento que me quedan todavía muchas plumas...

Y he pasado por delante de 28 runners... Posición 1873.

Del 15 al 20 se sigue bajando suavemente y esos 5 kilómetros caen a un ritmo de 4:38. Voy bien, no hay molestias, no suben las pulsaciones (bendita temperatura), siento incluso que me voy frenando... ¡Debo ir bien de ritmo porque he subido 67 posiciones!

Primer aviso. Llegamos a la media y nos encontramos con una subida muy dura. Hasta ahora esto parecía sencillo. Subir a ritmo constante los primeros 5 intentando no perder muchas plumas y mantener un ritmo cómodo los siguientes 15 con el plumaje intacto. Ahora tocaba empezar a usar un poco la cabeza. Me reservo mucho en esa subida, en un tramo de poco más de un kilómetro pierdo 37 posiciones, pero creo que es la mejor táctica. Llego a la media en 1:39:32. Plumaje casi intacto, mucho mejor de lo que pensaba, parece que el 3:30 no va a ser difícil si no pierdo mucho tiempo en la segunda media... Porque me conozco, y en la segunda mitad suelo perder tiempo, y en cuanto hay una subidita, mi ritmo cae en picado.........

Cruzada la media, me planto en el 25 a un ritmo de 4:36, el perfil es muy favorable, podría haber intentado ganar más tiempo, pero el objetivo era llegar entero a la Casa de Campo y salir de ahí de una pieza... Sigo subiendo posiciones, adelanto 63 puestos, y eso que veo delante debe ser la famosa Casa de Campo... :)

Ahora empieza lo divertido. Ahora es cuando hay que ver si el entrenamiento ha sido bueno, si el cuerpo está preparado, si la cabeza se lo cree... Tengo por delante 5 kilómetros de subida constante y terreno algo irregular. Las piernas no van tan rápido como antes, las pulsaciones siguen entre 160 y 165bpm, noto que voy perdiendo plumas pero sigo pasando corredores. Llego al kilómetro 30, hago el parcial a 4:53, pero adelanto 51 puestos, así que no debo ir mal...

Aproximadamente en el 30 se da la vuelta y empieza la salida de la Casa de Campo. Perfil levemente favorable. Y el tío del mazo que puede estar aguardando en cualquier rincón... Llevo varios kilómetros reconociendo a varios corredores, me fijo en algunos por su zancada, su ropa, algún gesto extraño... Hemos ido más o menos al mismo ritmo, pero noto que a partir del 30 el cansancio empieza a hacer estragos a mi alrededor y siento que recupero muchas más posiciones... Así es, me planto en el 35 haciendo un parcial a 4:47 de ritmo y subiendo 54 puestos. En esto que empiezo a preguntarme cuándo aparecerá el tío del mazo...

Y pensando cuándo llegaría el bajón definitivo, sentí el subidón definitivo... No sé cómo explicarlo... No sé cuál fue la señal o cómo pasé de correr reservón y con algo de miedo a lo que pudiera pasar a soltarme el pelo y empezar a correr con todo lo que tenía... El caso es que, después de un corto tramo más o menos llano, llegó el 35 y con él cambió radicalmente el perfil de la carrera... Ni se me pasó por la cabeza la idea de quedarme clavado, correr a más de 6 minutos el kilómetro o hundirme definitivamente... No... ¡Pero si quedan sólo 7 kilómetros! En ningún momento de ninguna maratón me había sentido tan entero como entonces... La táctica reservona parecía que había salido bien... El público, que había estado animando con mucha intensidad de manera intermitente en algunos tramos, al llegar al 35 estaba totalmente entregado, gritando, animando, "¡valientes!" era lo que más se escuchaba, no sé qué era, el espíritu de Boston, la cara de sufrimiento que traíamos, el frío, fuere lo que fuere, creo no exagerar si digo que desde la Behobia no veía gente animando de esa manera, me vine arriba, apreté los puños y los dientes, y empecé a subir como una moto...

Ese tramo fue inolvidable... Adelantaba corredores de 5 en 5... Recuerdo a un francés melenudo al que que pasé en una subida, me adelantó en un tramo medio llano, me fijé que llevaba una camiseta que decía algo de Rock'n'Roll, y yo, que llevaba el Rock'n'Roll en las piernas y no en la camiseta, volví a adelantarle y ya no supe de él en lo que quedaba de carrera... :) Sobre el 39 vi a Celina animando, gritándome, otro subidón, metí una marcha más, ¡¡pero si quedan sólo 3 kilómetros, el tío del mazo no ha aparecido y las cuestas no parecen cuestas!!!

Creo que fueron los 5 kilómetros más emocionantes que he corrido nunca... La sensación de estar acabando una maratón y sentirte lleno de energías es inigualable... Subí las cuestas más famosas que conoce cualquier maratoniano a un ritmo de 5:09, que me sirvió para subir 63 puestos en un terreno que teóricamente no es el mío... Hace 6 semanas, 2 kilómetros por el Paralelo los hice casi a 6:00 y me dejaron seco... El domingo, hice 5 kilómetros aún más duros a poco más de 5:00 y acabé eufórico y con ganas de correr aún más...

Pasar el 40 y no tener noticias del tío del mazo fue para mí entrar en una dimensión desconocida... :) Había aumentado el esfuerzo, había corrido cuesta arriba después de 35 kilómetros como si acabara de salir de casa, dándolo todo, pero aún quedaban fuerzas, incluso más que al principio de la subida...

Tras pasar por el 40, apreté aún un poco más, el público seguía gritando, más, nos pedían más, algunos corredores ya no podían, el esfuerzo había sido titánico, algunos paraban, rampas, tirones, runners caminando... Pero no me tocó a mí ese día, a partir del 40 me tocó apretar un poco más, seguir adelantando, seguir subiendo, pero cómo, ¿ya se acaba esto?, no, quiero correr más, ¡¡¡cómo que sólo 42 kilómetros!!! Último kilómetro, aumento el ritmo, miro el Forerunner, ¡¡¡estoy subiendo a 4:30!!! Último tramo, último giro, ahí al fondo debe estar la meta, no quiero que esto se acabe nunca, todas las carreras que he corrido me las paso pensando en el momento en el que por fin ya hay que dejar de correr porque se ha acabado, pero el domingo no, el domingo no quería que acabara... Ahí estaba la meta, al fondo... Correr, quiero correr, ¡¡¡hay que correr más!!! Llevo casi 42 kilómetros encima, ¡¡¡pero no estoy cansado!!! Miro el Forerunner, qué 3:30 y qué leches, va a salir un 3:22 y poco, aprieto el acelerador, paso corredores como si estuvieran parados, último metros, el Forerunner me marca 42,600 más o menos, el ritmo medio de esos últimos 600 es de... ¡4:09! ¿Pero qué hago yo esprintando 600 metros en una maratón conocida por su dureza y por sus terribles últimos 7 kilómetros? Cruzo la meta, gesto de rabia y satisfacción, ya se ha acabado, esta vez no quería que acabara nunca... Pero ya está, 3:22:14, acabando fuerte, sin ver al tío del mazo, adelantando a 68 corredores en los últimos 2.195 metros y acabando en el puesto 1.546 de 10.469 finishers... Me dan la medalla... Y salgo directamente hacia el guardarropa, no quiero fruta, no quiero refrescos, no quiero nada de lo que dan ahí al lado, donde se agolpan el resto de corredores, no quiero nada, no necesito nada, lo tengo todo...........


Llamo a mi mujer, me dice que me han visto girando antes de entrar a El Retiro, yo no pude verles, pero me hace mucha ilusión saberlo... Me reúno con la familia, cojo la bolsa del guardarropa sin problema, ajeno a lo que pasaría después... Espero un rato a ver si veo a alguien pero la llegada es un caos, hace frío y mis cachorros no van a aguantar mucho más... Así que cogemos un taxi y volvemos al hotel... Estoy en una nube... He corrido una maratón dura, con cabeza, dosificando, y acabando muy fuerte... Una sensación que no había tenido en las 7 anteriores...

Descanso toda la tarde, intercambio animos y felicitaciones en el Twitter, en el facebook, a través de mensajes... Muchos corredores felices, algún mal trago, pero un día enorme para todos. El domingo había algo en el ambiente, algo que se nos contagió a todos, que nos hizo dar lo mejor de nosotros, no fue una cosa, seguro que fueron muchas, el magnífico clima que tuvimos, quizá el espíritu de Boston, los encuentros después de tantos años de conocernos, el público, entregado, todo a la vez... Sé que ese 28 de abril de 2013 no se le va a olvidar nunca a mucha gente, yo soy uno más de ellos... Pero mi historia es ésta, para mí es única, y estoy seguro que lo será para siempre, no habrá otra carrera como ésta, las habrá más rápidas, más duras, quizá más emocionantes... Pero ésta, por cómo y cuándo ha llegado, va a ser una maratón que no olvidaré nunca...





domingo, 28 de abril de 2013

Mini crónica de la Maratón de Madrid 2013

Estoy en el hotel, con mi familia, descansando después de comer, y aún no acabo de creerme lo que ha pasado esta mañana... ¿Mi mejor maratón? No lo sé... Es difícil elegir la mejor. Aquélla en la que hicimos MMP, o la más épica, lo la más dura, o la más famosa... Quizá no podemos elegir nuestra mejor maratón, seguramente habrá que quedarse con unas cuántas... :)

La de hoy ha sido única en muchos aspectos. He desvirtualizado a muchísima gente, no tantos como me hubiera gustado, pero ha sido increíble poner cara y voz y compartir abrazos con ellos. He salido a disfrutar, he empezado muy conservador, pero a medida que avanzaba la carrera me iba sintiendo mejor. He sido cauteloso en las subidas, he recuperado en las bajadas, he salido vivo de la Casa de Campo y con gasolina todavía en el depósito, he llegado a los últimos 7 kilómetros en subida entero, sin cruzarme con el tío del mazo, y tras unos últimos 600 metros a 4:09 he parado el reloj en 3:22:14, sólo 9 segundos más que mi marca de Sevilla. No he sufrido, bueno, al final he apretado los dientes esprintando porque quedaba gasolina, me he sentido más cómodo que nunca corriendo, la diferencia de altura respecto a Barcelona ni la he notado, y he ido recuperando posiciones en cada punto de control cada 5 km. Sólo me ha quedado la duda de si he sido demasiado conservador, pero demonios, ¡todo el mundo dice que Madrid es una maratón muy dura! :)

Ahora voy a disfrutar un par de días por los madriles, habrá crónica con fotos y mil aventuras... Pero no podía irme a dormir sin compartir este estado de felicidad con todos los que tenéis la paciencia de leerme... :)

domingo, 21 de abril de 2013

Comienza el taper, y crónica de la Nike Bombers 2013

Ya han pasado las dos semanas más duras del plan, de las más duras que he hecho entrenando para cualquier maratón. Por suerte, el cuerpo las ha asimilado bien, he acabado entero y con buenas sensaciones, incluso la carrera de esta mañana me hace pensar que estoy en un momento de forma interesante, aunque ir a correr la maratón de Madrid con un entrenamiento tan corto y distinto tendrá una parte de incertidumbre que dentro de una semana ya podré contar cómo acabó... :)

Las dos semanas Peak las noté, y mucho. Del metro a la oficina sólo tengo un semáforo, pero es la madre de todos los semáforos, casi 3 minutos de espera si lo pillas justo cuando se acaba de poner rojo. Hay que cruzas 6 carriles de la Gran Vía, más un lateral y la vía del tranvía. Cuando estaba preparando Barcelona, recuerdo que lo cruzaba haciendo el Usain Bolt, salía el último y en los dos últimos carriles adelantaba a todo el mundo... :) En cambio, estas dos semanas, en vez de haciendo el Usain Bolt, lo cruzaba haciendo el Robocop...

Pero por suerte ya estamos de taper, ese periodo que a tantos no les gusta, pero que a mí me encanta. Bajar el volumen, mantener la intensidad, sentir como las piernas se quedan con ganas de más... Y de regalo, a ponerse de pasta, arroz y patatas hasta el gorro, ¿qué más se puede pedir?

Como el plan es muy distinto a todos los que he seguido, el taper también es un poco distinto. El plan tenía prevista hacer más kilómetros de los que finalmente he hecho, pero las rodillas y la Nike / Bombers de hoy, que no me quería perder, han hecho que lo acorte un poco más de volumen, pero que haya respetado e incluso superado la intensidad. Al final han sido casi 55 kilómetros en 5 días (normalmente a estas alturas ya hago sólo 4), y no ha habido tirada larga de 21 kilómetros.

El martes, 13 kilómetros de madrugada incluyendo 8 sprints de 100 metros. Muchos días acaban así, con esos cienes a tope. Me gustan, preparando Berlín acababa algunos días haciendo también varios sprints, pero más cortos y en cuesta. A ver qué tal me han sentado éstos. La parte cochinera a 5:32, los sprints entre 3:25 y 3:45.

Miércoles, cochinerus maximus recuperador. 8 kilómetros suaves por la hierba, a 5:45 y 137bpm. Taper del bueno. Porque el jueves tocaba guerra... Un entrenamiento no tan corto y bastante intenso...

Se alinearon los astros para que coincidiera con el día que tenía que ir al otorrino a que me saque dos tapones del tamaño de dos catedrales góticas de los oídos... Como tenía hora a las 9:15, decidí salir a entrenar un poco más tarde y más despierto, desayunar e ir al médico. Se notaban las piernas más sueltas y las ganas de correr más altas con la bajada de volumen. 8 kilómetros Easy por la hierba, que salieron a un ritmo not-so-easy de 5:16. Y luego, tres "milquis" a tope. El viento hizo que el primero y el tercero costaran mucho más, salieron a 4:21 y 4:16, sufriendo con el aire del Besós pegando fuerte, pero el segundo salió más alegre a 4:05. Medio kilómetro más soltando las piernas, desayuno, y luego, a sufrir...

Los tapones no se habían ablandado lo suficiente... El otorrino lo intentó una vez... Salió un buen tapón... Volvió a mirar y ahí quedaba todavía cerumen... Como me dolía un poco, hizo un segundo intento... No sé si os han metido una jeringuilla para caballos con agua caliente a presión en el oído alguna vez... Os juro que la segunda vez me sentí como en este vídeo...




No sé cuánto tiempo estuvo el tío metiéndome agua a presión, el caso es que puse esa cara si no otra peor, os prometo que con los ojos cerrados vi pasar líneas de código ensamblador de Z80... Al final sacó otro trozo más de tapón, pero me dijo que con el oído derecho no se atrevía, así que volveré el martes...

Estuve todo el día acordándome del otorrino, el viernes tocó descanso, y el fin de semana se presentaba con un entrenamiento suave el sábado, y teóricamente 21 kilómetros el domingo, el día de la Cursa Nike / Bombers, la mejor organizada para mí, junto a la Nassos, de las que se celebran en Barcelona. El precio de 18 Euros pero que se agoten los dorsales en 8 horas seguramente hace pensar que da gusto correrla...

El sábado cumplí con lo previsto. 8 kilómetros Easy, a 5:18, 8 cienes entre 3:33 y 3:49, y 1200 metros a 5:45...

Y el domingo, no muy fresco después de tanto tute, tocaba ponerse la camiseta-dorsal y salir a correr un 10K normal, desde Nassos, el 31 de diciembre, que no lo hacía. Las últimas 10K que he corrido, entre contracturas, cortes de digestión y demás excusas, me han salido mal tirando a muy mal. Esta vez, contaba con el cajón de sub 42, pues hace un año la corrí en 41:09... Pero desde hacía un año no bajaba de 42:00... :( Y el sábado, después del entrenamiento, y después de tener que ir y volver dos veces a recoger el dorsal, de pie en el metro, porque me olvidé el justificante la primera, no descansé lo que debía... Me pasaba por la cabeza correr la 10K sin apretar, y luego hacer 11 kilómetros más hasta casa. Pero venían Manu y Alberto, así que preferí correr un poco más a cuchillo y luego quedarme con ellos un rato...

Así se nos veía antes de la salida...


Jejeje, sí, llevaba un gel en el cinturón por si se me ocurría volver corriendo... :) Y ahora, la parte divertida, lo que nos gusta hacer a todos los runners, a contar cómo fue la carrera... :)

Objetivo: bajar de 42:00. Al menos así tendría un buen cajón para la Nassos 2013, tan bien organizada como ésta, pero en invierno y sin estar a punto de correr una maratón, ideal para intentar hacer una buena marca. Y con lo que llevo encima, no iba a ser fácil conseguirlo, pero había que intentarlo.

Y creo que tuve suerte de salir en el cajón de sub 42, en vez del de sub 40. Los sub 40 son (y yo era) unos brutos que salen como bestias a un ritmo más cercano a 3:45 que a 4:00 el primer kilómetro... :) En cambio, en este cajón, la gente salía rápido pero no tanto. Y no me dejé llevar, en parte porque no estaba ni mucho menor fresco. El primer kilómetro, en llano, lo hice a más de 4:10, raro en mí. Luego, 2 kilómetros por el odiado Paralelo. Obviamente, se hacen mejor recién empezada una 10K que acabando una maratón. Hice el primero sobre 4:14, y el segundo casi a 4:20. Pasé por el kilómetro 2,5, 1/4 de carrera, en 10:35. Para hacer 42:00, tenía que hacer cada cuarto de carrera en 10:30... Así que no iba tan mal... Pero la subida al Paralelo se paga, siempre...

Subido el Paralelo, se llanea por Floridablanca y se empieza la pequeña subida por Urgel. Otro kilómetro un poco por encima de 4:10, y el quinto se me atraganta un poco, después del Paralelo, la segunda subida por Urgel, aunque más corta, pasa factura. Y luego, empiezan los 3 kilómetros interminables por Gran Vía, la primera mitad con una ligera subida, la otra mitad con una ligera bajada. Paso el 5, y ese cuarto de carrera, con balance ascendente, lo hago en 10:50. El el primer cuarto perdí 5 segundos, en éste 20. Pero no iba a tope, las pulsaciones aún no habían llegado a 170bpm, y lo que quedaba de carrera tenía un perfil descendente.

Así que pensé, ¿por qué no? Eso de no ir a tope estaba funcionando, no había perdido mucho tiempo respecto a mi objetivo, y aún no me encontraba roto. La Gran Vía ya no sube, pillo ritmo de crucero sobre 4:10, giramos en Marina, y paso el 7,5 haciendo un parcial de 10:30 clavado. Eso quiere decir dos cosas... Aún me quedan fuerzas y sólo faltan 2,5 kilómetros. Y si aprieto un poco aún es posible bajar de 42:00... Aunque para eso había que hacer el último cuarto, de perfil favorable, casi a ritmo de sub 40. Ahí vamos...

Aún queda una última sorpresa, una pequeña subida del 8 al 8,7 más o menos. Pero lo bueno de llegar habiendo dosificado un poco las fuerzas, es que se puede apretar un poco y no perder mucho tiempo, sabiendo que luego hay una bajada interesante antes de empezar el último kilómetro. Paso el cartel del kilómetro 8, miro el reloj, y marca justo 34:00. ¿Qué quiere decir eso? Que si hago los dos últimos a menos de 4:00, lo consigo. Empieza la subidilla de Ronda de San Pedro, son casi 700 metros, aprieto los dientes, voy pasando gente, esto marcha, pero el Forerunner marca 4:05... No puedo bajar de 4:00, pero aún queda carrera... Por fin, Va Layetana, y la escena que impacta a todo el que corre por primer vez esta carrera... Un montón de cabezas de runners Via Layetana hacia abajo, cosas de las perspectiva, después de tanto ver culos en el Paralelo... :) Intento recuperar fuerzas, paso por el cartel del kilómetro 9, y el reloj marca más de 38:00, pasaban unos 12 segundos... Hay que hacer el último kilómetro por debajo de 4:00, si he hecho 9 kilómetros y lo tengo a tiro a falta de 1, no me voy a rajar en el último, ¿no?

Ahí vamos, ya no se ven tantas cabezas, el recorrido es llano, sigo adelantando gente, no quiero mirar el reloj, sólo correr... Pero lo miro... :) ¡Hey, un 3! 3:57... 3:55... Venga, un poco más, hay que seguir, 500 metros para llegar... El último tramo de Vía Layetana vuelve a hacer una ligera bajada, aprieto un poco,  voy fuerte pero dejo algo para el final, giramos por el Paseo de Isabel II, ahora ya no miro el reloj, ahora toca apretar los dientes, correr más que nunca, me acuerdo de esos cienes a 3:30, corro, corro, veo la meta, está cerca, adelanto runners, último esfuerzo, cruzo la meta, paro el reloj, miro...

Y sí, ahí estaba, 41:58, nada más verlo, noto una arcada, intento aguantar, no puedo, hago el gesto de vomitar, pero no sale nada, menos mal... Me incorporo, otra arcada, sólo es aire... Nunca me había pasado... Voy camino a la bolsa de regalos, miro los datos del Forerunner, marca un poco más, como suele pasar, 130 metros de propina... Miro por curiosidad el ritmo en el kilómetro 10, 3:50, y los 130 metros finales... ¡A 3:28! ¿Habrán sido esos cienes de madrugada? :)


Objetivo cumplido, dosificando, con cabeza, y sufriendo muchísimo al final... Por suerte, se corre mejor cuando se ven posibilidades de conseguir el objetivo, que cuando está todo perdido...

Encuentro con Manu y Alberto, y de volver a casa corriendo, ni loco, me vuelvo en metro... :)


Esta semana más taper... Bajada drástica de kilómetros. A llegar entero a Madrid... ¡Y a desvirtualizar a tantos amigos de hace ya muchos años!

domingo, 14 de abril de 2013

Double Peaked!

Vaya dos semanitas que tenía preparadas para mí el plan del amigo Pfitzinger... Me pareció dura la pasada, con 80 kilómetros y ritmos un poco alegres, pero ésta ha dolido aún más con sus 82 kilómetros y una mezcla explosiva de intensidad y tiradas más largas...

Pero me gusta este mini plan. El aumento de kilometraje ha sido considerable, pero las piernas lo han asimilado bien, mejor los músculos que los tendones, pero eso ya es cosa de la edad y forma parte de mí. No ha habido contratiempos, ni amagos de lesión, algún día me ha costado arrancar pero tras un par de kilómetros o una parada en el puente del Molinet todo ha salido bien.

El lunes el descanso me sentó de fábula, lo de correr una 10K con cuestas y alargarla hasta los 24 kilómetros es algo que me ha gustado y seguro que repetiré. Pero te deja tieso... :) El martes ya había que volver a la carga. En tan pocos días, si quiero que los entrenamientos de calidad los asimile bien el cuerpo, debo respetar los ritmos y pulsaciones de los días de recuperación. Tocaba correr 11 kilómetros suaves y luego hacer 6 series de 600 metros a ritmo de carrera de 5K, es decir, echando el higadillo. Fueron casi 15 kilómetros, los 11 primeros muy cochinos y por la hierba, a 5:54 y 134bpm de media, cochino, cochino. Y luego, a darle fuerte a las patuchas y hacer las series de 600 metros a ritmos de 4:02, 4:00 y 3:56 con el viento a favor, 4:07 y 4:10 con viento fuerte en contra y 3:59 otra vez con viento de cola. La vuelta a casa se me alargó casi 1 kilómetro, y me llevé 14,81 kilómetros a casa con buenas sensaciones en las series.

El miércoles, un clásico, la vuelta a casa desde el trabajo corriendo y pasando por el hotel W, algo más de 18 kilómetros. Las series del día anterior y el kilometraje acumulado empezaban a notarse, además, el viento era muy fuerte en el litoral y no había manera de mantener un ritmo constante. De regalo, un poco de Rock'n'Roll con subidas y bajadas por las rampas que hay en el litoral y pasando por el puente del Forum para dar marcha a las piernas, y entre pitos y flautas, 18,14 kilómetros a 4:55 de ritmo y lo mejor, pulsaciones a 153bpm de media. Y a descansar el jueves que aún quedaba guerra, me quedaba un viernes, sábado y domingo de fin de fiesta durillo.

Viernes, sesión de madrugada, 9 kilómetros cochineros a 5:48 y 133 bpm, y luego 6 rectas de 100 metros a morir, empezando a 4:10 y acabando a 3:34. 600 metros y a casa, otro día más a la saca.

Y para el sábado el plan pretendía que corriera una 10K, pero no había de eso en Barcelona... :) Como la Cursa de El Corte Inglés no estaba en el plan, y como además correré la Nike-Bombers el domingo que viene, creo que quedará compensado el entrenamiento que no pudo ser con estas dos 10K... Aún así, salí a correr 10 kilómetros duros. Los hice por la hierba del Besós, que cuesta más, el primer kilómetro se atragantó un poco, a 5:12, pero luego salieron mucho mejor, entre 4:34 y 4:46, que por la hierba son ritmos complicados. Salieron 9,76 kilómetros a 4:44 de media, quitando el primero habrían quedado más o menos a 4:40, poco más rápido se puede ir por la hierba... :)

Y el domingo, la tirada larga del plan. Creo que la idea de meter una 10K el día anterior era llegar a esta tirada larga justo de fuerzas y de reservas... En 6 semanas de plan, incluyendo las dos de taper que ahora empiezan, se trata de que el cuerpo sea capaz de recordar todo lo aprendido en el último plan completo de 4 meses, pero en sólo 4 semanas. Una de las cosas a las que hay que acostumbrar al cuerpo es a obtener energía de nuestras grasas y no sólo del glucógeno almacenado en los músculos. Así que meterse 29 kilómetros en ayunas después de un rodaje exigente es una buena manera de intentar que el cuerpo aprenda a buscar carburante de otras fuentes...

Sí, salí bien pronto, no quería que el calor me dejara KO, no estoy acostumbrado, es mi peor enemigo y a base de días y días de calor el cuerpo puede que se aclimate, pero así de repente, de un día para otro, después de estas semanas tan frescas, y tras escuchar muchos sabios consejos, decidí que no quería castigarme innecesariamente.

Por lo que el despertador sonó a las 5:00am, cuatro galletas en vez de dos, un café, unas Sport Beans, y a correr. Ritmo muy tranquilo, hierba en el Besós, asfalto en el litoral, cuestas siempre que veía una rampa, y viento, mucho viento, el viento hace que el ritmo baje y el esfuerzo suba, y desmoraliza porque aprietas y aprietas pero no avanzas y no avanzas... En función del viento, a favor bajando por el río, cruzado en el litoral, más favorable a la vuelta que a la ida, y en contra ya volviendo a casa, fueron cayendo los kilómetros entre 5:45 los peores (al principio, entrando en calor, y al final, sufriendo en el río) y 5:20 los mejores... Salieron 29,15 kilómetros a un ritmo de 5:31 según el Forerunner y 5:28 según el RunKeeper. Las pulsaciones, relativamente bajas, 147bpm de media, y el objetivo de acumular kilometraje y acabar la semana con 82 en las piernas, cumplido.

Ahora, a llegar descansado a Madrid. No hay mucho más que hacer que no suponga quemarse innecesariamente. Tengo que cuidar las rodillas y sobretodo empezar a preparar la cabeza para lo que me espera... Este invierno que se alargaba parece que ya nos deja, y me temo que el 28 de abril tendremos calor... No sé si los 600 metros de altitud sobre el nivel del mar los notaré, Madrid no es La Paz, pero quizá mis glóbulos rojos lo noten... Y el final demoledor seguro que dejará pequeño al Paralelo... Pero la ilusión que me hace correrla, y la cantidad de gente que he ido conociendo estos años y con la que voy a compartir maratón, seguro que me da alas. Sufriré, eso lo tengo claro, pero la recompensa de correr Barcelona y Madrid con apenas 6 semanas de diferencia bien lo merece.

lunes, 8 de abril de 2013

Half peak done (y crónica de la Cursa de El Corte Inglés)

Vaya semanita, 80 kilómetros que han caído, en todo el plan para la maratón de Barcelona no pasé de 74 ni una sola vez... Y no me sirve de consuelo pensar que esta semana que empieza deberían ser más o menos otros 80 o alguno más. Pero la decisión ya estaba tomada y parece que las patuchas aguantan. Quiero ir a Madrid a hacer una buena maratón, no caerá mi marca pero tendré que pelear si quiero rebajar algún minuto al 3:30, y para eso estoy entrenando duro sobre todo esta semana que ha pasado y la que viene...

El entrenamiento importante esta semana era la tirada larga del domingo. Como previo, el sábado hice 9,5 kilómetros por la hierba del Besós, el entrenamiento es trabajo duro y asimilación, es importante dar un respiro a la musculatura mientras se trabaja el sistema cardiovascular, y el sábado fue el día para ello. Ritmo suave de 5:13, 142bpm, y trote por la hierba que ayuda a descargar músculos y tendones.

Pero lo del domingo iba a ser otra cosa... El plan decía 24 kilómetros de tirada larga. Y mi odiada y amada Cursa de El Corte Inglés se celebraba ese mismo día. Inscripción gratuita, fiesta runner, subida por Montjuic, vuelta al Estadio Olímpico... Y por su fueran pocos motivos, resulta que, supongo que debido a esa leyenda que cuenta que un día corrí 10 kilómetros en 39 minutos y 30 segundos, me asignaron el primer cajón para la salida... :)

Así que elucubré un plan consistente en correr la Cursa, rápido, sin ir a muerte, dejándome llevar por la manada, meter unas buenas cuestas a ritmo de competición por Montjuic, saborear la vuelta al Estadio, dejarme llevar en la bajada, cuidando las rodillas y sin forzar, y mantener un ritmo constante en los últimos kilómetros... Y después, parar en el baño, coger una botella de agua, y volver a casa corriendo... Así que cogí el metro con billete sólo de ida, me planté en la salida, ¡y a correr!

Lo que tiene salir de los primeros... Que a veces sales en la foto del periódico... :)


No salí a lo loco como otras veces, pues aún me quedaban muchos kilómetros por delante. 4:21, 4:12 y 4:22, con bastante tráfico runner... Sí, lo de siempre... Salgo de los primeros... Y al girar la calle Aragón ya hay miles de personas delante... Lo de siempre... Hay tres salidas. Una, para los corredores con chip, organizada por cajones, en el Paseo de Gracia. Otra, para corredores sin chip, en la Plaza Cataluña. Y una tercera, para corredores que tuvieron dificultades de aprendizaje en su infancia, y que pueden salir desde donde le dé la gana, y por supuesto, tienen prioridad total a la hora de incorporarse a la carrera después de salir de una alcantarilla o contenedor, bajar de un árbol o recortar una esquina... En fin...

Llegamos a la Plaza España, empieza la subida, un tramo de dos kilómetros en el que sube mucho y luego se baja en picado, a 4:44 y 4:38, después, la subida asesina al Estadio, pendiente de más de un 6%, vuelta de honor por el tartán y último repechón saliendo del estadio, esos dos kilómetros los hago a 5:06 y 5:04, y luego, la bajada...

En la bajada se puede disfrutar mucho a tumba abierta, pero no era la idea, las rodillas han de llegar enteras a Madrid... :) Hago los dos kilómetros más bestias a 4:07 y 4:11, otro a 4:19, más plano, y el último kilómetro de los casi 11 a 4:13, cruzo la meta, paro el Forerunner y el RunKeeper un momento... Voy al baño, cojo una botella de agua, me bebo media mientras camino hacia las Ramblas... Y vuelvo a poner en marcha el Forerunner mientras empiezo a correr en dirección a Colón, con el dorsal puesto, en plan Forrest Gump... :)

La gente me miraba muy raro... :) Los turistas se preguntaban si era una broma, alguno comentaba a sus compañeros de paseo "ah, si hoy era la Cursa", y otros me miraban con cara de flipados... :) Pero yo a lo mío, Ramblas abajo pocos segundos por debajo de 5:00, llego a Colón, cruzo, voy por el litoral hacia la Barceloneta, un par de semáforos, el ritmo sigue alrededor de 5:00, y llego a la plaza que da al hotel W, por donde pasa mi entrenamiento clásico de tirada larga del domingo...

Y la ruta que ya conozco de vuelta a casa... El sol empieza a calentar un poco, los 11 kilómetros con sus cuestas a 4:35 de media comienzan a pasar factura, se me acaba el agua, pero las piernas responden al ritmo de crucero y van cayendo kilómetros entre 4:54 y 5:05, a ritmo muy estable y pulsaciones alrededor de 160bpm... Parada en una fuente en el Fórum, sigo bien, otra parada en la fuente que hay a la entrada del río, y ya en el río, últimos kilómetros por la hierba, con viento en contra, pero animado, las piernas quieren un poco más de Rock'n'Roll, y caen los últimos 5 kilómetros por debajo de 5:00... Cuando el Forerunner marca 24,63 kilómetros, justo en la rampa de salida, decido que ya está bien, paro y vuelvo a casa caminando y estirando en los semáforos.


Total, 24,63 kilómetros en 1:57:36, a 4:46 de media y 161bpm. Dos mitades bien distintas, 11 kilómetros rompepiernas con dorsal y efecto manada, y otros 13 con dorsal pero ritmo más sostenido y gente mirando raro. Experiencia interesante, una variante de los exprime limones de Jack Daniels que seguramente repetiré preparando otra maratón...

Hoy descanso, y mañana volvemos a la carga, cohinero y series de 600 metros. Y el miércoles, otro Social Point - Hotel W - Home, que esta semana toca correr...