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domingo, 24 de abril de 2016

Crónica de la maratón de Boston 2016

Para que una maratón salga bien, hay que entrenar bien. Y el día de la carrera, tienen que salir las cosas bien, que no siempre significa lo mismo para todos.

Llegué a Boston regular de forma, no he vuelto a ser el mismo desde que la zona isquio-glúteo-piramidal-lumbar empezó a molestarme. Puedo correr, puedo entrenar, pero no forzar, así que las series, cuestas y tiradas largas a ritmo tempo no las puedo hacer como me gustaría. Llegué a completar mi plan de entrenamiento a medias, sin muchas series, pocas tiradas tempo, y acabando una peak-week aceptable a base de mucho dolor después de entrenar. Pero así no se hacen las cosas...

De todas maneras, correr Boston no era un paso más para intentar mejorar mis marcas, sino que simplemente un regalo, uno de los mejores que se puede hacer un runner... :) Lo mío me costó clasificarme, me quedé a apenas 30 segundos hace un año, y esta vez entré sobrado después de hacer mi mejor marca en Barcelona y sobre todo por estar en la categoría de 45-50 años. Y el regalo consistía en correrla, sufrir, que de eso se trata, y llevarme la medalla a casa.

Al final fue un viaje relámpago, fui yo solo, con un vuelo que no recomiendo a nadie (Azores airlines, vía Lisboa y Punta Dorada) aunque salió barato, llegué el sábado por la noche, fui a por el dorsal el domingo, corrí el lunes, cené, descansé, y el martes ya me volví a casa.

La feria, regular, me gustó mucho más la de Nueva York y la de Berlín. Pero la chaqueta conmemorativa creo que se la compró todo el que corrió la maratón y parte de sus acompañantes, excepto un amiguete español que conocí en la villa del corredor... :D

La carrera, muy bien organizada, autobuses saliendo desde Boston a Hopkinton, con algo de retraso, comida y bebida de sobra en la zona de espera, y todo un detalle de la organización, muy bueno, que no hacía más que presagiar la tragedia... Iban repartiendo protector solar a las 8 de la mañana... Y la carrera empezaba a las 10... Tuve la suerte de salir en la primera oleada, por pocos segundos, y eso me libró de media hora extra de sol, que ya pegaba fuerte desde las 9.

Y para un corredor que entrena de madrugada, bien fresquito, el sol es cualquier cosa menos bien recibido... :(

Empezó la carrera, muy puntual, himno nacional, palabras de los políticos, y a correr, que a eso hemos venido.

Dicen los sabios que al llegar a la media maratón, hay que sentirse como si aún no hubiéramos empezado a correr. Pues bien, en el kilómetro 17, yo ya estaba muerto. El calor pudo conmigo, me dejó sin fuerzas, y los ritmos de 4:30 pasaron a ser de 4:45, 5:00 y 5 y pico por el resto de la carrera...

Aprendí que hay dos cosas en esta vida que parece que no se acaban nunca; Hearthbreak Hills, y la recta de llegada de Boston... :) Las cuestas rompepiernas las pasé a base de apretar los dientes, y la recta de llegada, después de lo que llevaba encima, se me hizo eterna, aunque aún me quedaron fuerzas para sonreír a la foto... :)

3:28 pelado, al menos bajé de 3:30... Pero pasándolo fatal, llegué al apartamento con nauseas, pero un baño caliente y una cena reparadora me dejaron como nuevo y con 16 maratones a mis espaldas... :)



Sol, calor y cara de mal rollo...



Se me alegra la cara cuando veo que esto se acaba... Y que hay foto... ;)



El mejor momento de cualquier maratón... Cuando sabes que ya no hay que correr más...



Y a eso venía, a por mi medalla... ;)

Una experiencia vital más para la colección... De las 4 Majors que llevo, mi favorita sigue siendo Berlín, quizá después Chicago, Boston y Nueva York. A ver qué tal Londres y Tokio, porque por poco que me respeten las lesiones, para dos que me faltan, ya sería muy feo no hacerlas... ;)

lunes, 28 de marzo de 2016

Peak-Weeking!

Tras más de 7 años corriendo y 15 maratones a mis espaldas, dentro de tres semanas espero estar cruzando a estas horas la línea de meta de la maratón de Boston. No he podido seguir el plan que me habría gustado, no todas las semanas he podido completar las "three magic bullets", entre una lumbalgia de caballo, viajes diversos y molestias que van y vienen, he llegado a la peak week con algún kilómetro de menos y falto de tiradas largas, y sobre todo, de series...

Los rodajes más largos han sido de 26 km. Cada semana he entrenado 3 ó 4 días, nunca he llegado a 5. Y lo más parecido que he hecho a series ha sido algún fartlek improvisado yendo al trabajo. Los isquios y el glúteo se van quejando de vez en cuando. Después del parón del verano pasado, empecé a entrenar suave y llegué a Nueva York con una preparación muy básica. Tras acabar esa maratón, empecé a prepararme para Boston y en cuanto metía rodajes un poco exigentes la espalda, el glúteo o los isquios se quejaban un poco. Así que he moderado bastante la intensidad para intentar llegar entero, y después de Boston, ya veré que se puede hacer con esa lesión que no se acaba de ir del todo, pero que me deja correr con molestias.

Sí, lo sé, lo sensato sería parar, pero Boston se corre quizá sólo una vez en la vida, el vuelo y el apartamento ya están reservados, y esta vez prometo que cuando vuelva me tomaré un buen descanso... :)

Así, con rodajes suaves, algunos más exigentes, algún tempo, dos medias maratones e incluso algún día de carrera en cinta, he llegado a la peak week y parece que he mejorado algo y, aún lejos de mi mejor nivel de forma, podría hacer una buena carrera si no hay accidentes o errores de estrategia.

Las última semanas ha habido de todo; en mi última entrada comentaba que en las medias de Granollers y Barcelona estuve 30 segundos por encima y por debajo de la hora y media.

Las dos semanas siguientes, me conformé con 3 días por semana, incluyendo algunos kilómetros a ritmo tempo en cada una. La siguiente, me atreví con 26 km a un ritmo un poco exigente, que salieron a a 4:52, lo mejor, a 151 pulsaciones, y dos rodajes suaves de 15 km hasta la oficina para acabar la semana.

Y me planto en 6 semanas para Boston... Con un viaje de por medio. Salí el viernes, lo que me permitió empezar la semana con 22 km a 4:47 y los dos rodajes de 15 km suavecillos. Avión a San Francisco, y lo mejor, para combatir el jet lag, coger un taxi al Golden Gate con un compi que se animó a acompañarme, y volver hasta el hotel trotando suavemente...


Empecé la semana de viaje bien... Pero entonces comencé a comer... Y comer... Y comer..........
















Sí, creo que comí mucho... La conciencia y Boston me animaron a correr en el hotel los días que no pude salir a entrenar... La primera vez en mi vida!!!


Fueron dos días en cinta, uno corriendo del Golden Gate al hotel con David, otro corriendo yo del hotel al Pier 39, por la ruta de los tranvías, y vuelta por la costa, un tercer con David y Xavi repitiendo ruta travías-costa, y para acabar, repetimos la operación Golden Gate los tres juntos... :)

Tranvías:




Back to the Golden Gate!






Lo comido por lo corrido, volví a casa un poco más alimentado que como me fui, con la espalda y el glúteo un poco doloridos, también por las 14 horas de avión, listo para encarar las 4 últimas semanas para Boston!

Nada más llegar a casa, el domingo 20, a combatir el jet lag con 22 km a 5:08, suave... Luego, corriendo al trabajo, un poco más allegro, a 4:59 (que a esas horas suele ser bastante más lento), y decidí comenzar la Peak Week un poco antes, para así aprovechar los días de fiesta y poder entrenar mejor.

El viernes santo, los conocidos 26 km a ritmo maratón con los que comienza la semana clave. Salí sin un ritmo objetivo, sino a correr a "esfuerzo maratón" y a ver qué salía... Y salieron, con muchos altibajos debido al viento, a 4:36 min/km, mucho mejor que la mejor de mis previsiones. El esfuerzo lo noté y la pierna me estuvo molestando un poco... Sábado descanso, y domingo tenía comida familiar con mis hermanos, así que el segundo día de la peak week me tocó hacer los 19 km a ritmo maratón en ayunas... Y para darle más emoción, entre las prisas y tal, además de sin desayunar salí sin cumplir el punto 8...

Y pese a todas las complicaciones, me sorprendí al ver que los hice a 4:41 min/km de media, que en ayunas es simplemente mucho mejor de lo que podría esperarme. Cuando faltaban apenas 3 km para llegar a casa ya no pude aguantar más y tuve que hacer una parada técnica y un punto 8 fluvial... Y cuando vi lo que llevaba dentro... Más mérito le di a ese entrenamiento, pues estuve corriendo 16 km con un sobrepeso importante. Por cierto, ese día Cucrufita tuvo fiestón de los grandes... ;)

¿Dije comida familiar?





Hoy no entrené... Pero comí...




Y mañana vamos a por el tercer día de la peak week. Resumen y comparativa de las últimas... Rendimientos históricos no garantizan ningún rendimiento futuro... :)

Berlín 12BCN 13NYC 13Sevilla 14Chicago 14BCN 15Boston 16
26M4:564:444:394:09 (21km)4:364:06 (21km)4:36
19M4:404:404:414:384:354:374:41 (Ayun)
Series 15'4:18-4:184:28-4:314:16-4:244:24-4:264:13-4:194:14-4:26
12M4:434:414:354:335:29 (14E)4:20 (30M)

Pese a las comidas, ando sobre los 66 kilos y medio. Si me porto bien esta semana y la pierna me respeta, espero volver muy contento de Boston.

lunes, 15 de febrero de 2016

En vez de plan, "Mitjas"

9 semanas para Boston, el tiempo no corre, ¡vuela!

El plan sigue su curso con un bache previsto, ya tenía en cuenta que estas dos semanas iban a ser raras... Tan raras, que la tirada larga, el rodaje tempo y las series los he hecho el mismo día de la semana, los dos últimos domingos para ser más exactos, en forma de medias maratones, las "mitjas" que decimos aquí...

Primero, Granollers el domingo 7 de febrero. La media maratón en la que todo el mundo hace su mejor marca. El año pasado hice mi mejor media maratón en 1:25:38. Este año, con algún kilo más y todavía peleando por recuperar mi mejor forma, peleando duro conseguí bajar de la hora y media y acabé en 1:29:20, después de una carrera pasada por agua a partir del kilómetro 11. Esos últimos kilómetros cuesta abajo en los que normalmente se vuela me los tomé con algo más de calma, ya que especialmente al final el suelo no ofrece toda la tracción deseada en un día de lluvia y no entraba en mis planes acabar con un tobillo dislocado... :D


El chaparrón se convirtió en una galipandria-gripe-resfriado que me duró casi toda la semana, acompañada de una pequeña crisis de lumbalgia... Bonita semana que pasé... El miércoles fui corriendo a trabajar, para hacer un rodaje suave entre mitja y mitja, y el viernes quería hacer unas series pero la espalda me dijo que no, que mejor descansara... Hasta ayer mismo tuve dudas sobre si correr la mitja de Barcelona o no, pero al final me animé y a las 7:55am estaba en el guardarropa, finalizando el último punto 8 de la mañana, preparado para correr, con la espalda mucho mejor y ni rastro del resfriado.

Siguiendo las buenas tradiciones, igual que me pasó el año pasado, hice exactamente un minuto más en Barcelona que en Granollers, así que me quedé por encima de la hora y media aunque contento por haber aguantado un ritmo intenso toda la carrera, sin bajón final.

Ahora ya se acabaron las carreras hasta Boston. A seguir con el plan y a rezar para que la espalda no me dé problemas. Y a seguir luchando con la dieta, porque cada vez tengo más claro que mis marcas de hace un año mucho tienen que ver con la diferencia de peso respecto a éste... ;)

domingo, 31 de enero de 2016

Otras dos semanas, sin cumplir y comiendo...

En mi última entrada contaba que el plan para Boston iba viento en popa, con mis tres balas mágicas semanales, pero poco tardó en torcerse... Después de un rodaje tranquilo de casa a la oficina el jueves 21 de enero, empecé a notar unos síntomas que ya me son familiares... Dolor en la parte baja de la espalda, la antesala de una lumbalgia aguda... Pasé el jueves con molestias, y el viernes, sencillamente, no me podía levantar de la cama.

Todavía no ha llegado el día que me quede en casa por un resfriado, gripe o lumbalgia (las causas más habituales de baja laboral en España). Me levanté haciendo malabares, ponerme los calcetines fue un suplicio, pero con andares de Robocop conseguí salir hacia el metro y llegué entero a la oficina. Tengo la suerte de que las mesas son regulables an altura y trabajé casi todo el día de pie. Aguanté, volví a casa, y pasé el fin de semana sin correr, estirando pacientemente y con antiinflamatorios cada 8 horas. Obviamente no hubo tirada larga ni corta, ni lenta ni rápida. Reposo, caminar, estirar, y esperar, no hay otra cura.

Hasta el martes siguiente no me vi con ánimos de ponerme las zapatillas. Ya me dolía menos, y por experiencias anteriores, correr suave no empeora el dolor, así que me ahorré un viaje de metro y completé los 15 km que me separan de la oficina a 5:28, con sensaciones no tan malas como pensaba.

Este viernes, ya mucho mejor, hice la misma ruta, no me atrevo a meter series o tempo todavía, no lo haré hasta que me note al 100%, pero sí que me atreví a hacerlos a un ritmo más exigente, y salieron a 4:52, no muy lejos de mi mejor marca personal en esa ruta... :) Al menos limpié mi conciencia porque el día anterior, de nuevo, se me fue la mano con la comida... :( Esta vez no hay fotos, era una comida demasiado seria como para ir con el móvil inmortalizando las mini-hamburguesas, pinchos de queso, salmón y gambas, delicias de escalibada con anchoas, pan con tomate y jamón del bueno y otras esquisitessen que siempre gustan a los guiris (y a mí). Está claro que la mala conciencia y los carbohidratos del día anterior ayudaron a conseguir ese ritmo... ;)

Hoy me veía con ganas de tirada larga exigente, ya he capilarizado bastante con mis dos salidas de 15 km entre semana. Así que, teniendo en cuenta que correré la Mitja de Granollers y la de Barcelona los dos próximos domingos, opté por ser conservador con la distancia y exigente con el ritmo, y salieron 21,31 km a 4:43 min/km y 155bpm, me gustan los números.

No estoy a tope para hacer una media maratón como las que hice el año pasado, pero conociendo Granollers y sabiendo que en mis dos últimas participaciones bajé mi marca, tengo esperanzas de poder hacerla en menos de 1:28, lo que sería plaza asegurada para Nueva York 2017, porque claro, nunca se sabe.........

Lo mejor: la báscula marca 68,2. Vamos bajando, pero a ritmo cochinero...

11 semanas para Boston. Dicho así parece muy poco. Pero son dos meses y medio todavía los que tengo por delante. Este año no correré la maratón de Barcelona, iban 5 seguidas pero no quiero hacer el bruto antes de correr Boston. No creo que la organización de la maratón de Barcelona me invite a correrla gratis, así que una tentación menos a la que tendré que resistirme... ;)

domingo, 17 de enero de 2016

2 semanas y cumpliendo el plan

La mejor manera de comprobar si el entrenamiento de calidad influye en el rendimiento el día de la carrera, es preparar una maratón sin hacer entrenamiento de calidad y ver qué pasa el día D... Me fui a Nueva York con varias tiradas largas y rodajes a ritmo suave, entrené bastantes kilómetros y días por semana, pero sin series, tempos, fartleks ni cada parecido. Acabé la carrera e hice prácticamente la misma marca que en mi primera maratón, habiendo corrido 13 más, y pasándolo fatal a partir del kilómetro 32. Obviamente, el entrenamiento no fue el correcto y no podía aspirar a la marca de Chicago o la de Barcelona.

Así que de cara a Boston voy con la lección aprendida, y ahora que el glúteo y los isquios me lo permiten, espero cumplir cada semana con las "three magical bullets". Tirada larga, rodaje tempo y series (o fartlek). Sin un plan estricto, pero respetando estrictamente estos tres entrenamientos, como he venido haciendo hasta esta última maratón. Si hasta ahora ha funcionado, y cuando no lo he hecho ha salido mal, voy a ver que pasa si se cumple con la máxima exigencia.

Por ahora, dos semanas y cumpliendo el plan y las promesas. El plan:

Semana 1: Entrenando al lado de casa entre de lunes a viernes, sin ir corriendo al trabajo.

  • Tirada larga el domingo, 21 km a 4:56 y 147bpm
  • 5x1000 el martes, en una buena progresión: 4:13-4:08-4:07-4:04 y 3:58
  • 3 Easy + 5 Tempo + 1 Easy el jueves, rodando los 5 Tempo a 4:30-4:45-4:45-4:44 y 4:34
  • Ultracochinero capilarizador el sábado, 15 km a 5:55 y 128bpm. Costaba ir tan despacio...
Semana 2: Un poco de lío porque de lunes a jueves estuve en Londres, pero no salió mal.
  • Tirada larga el domingo, mucho calor, 21 km a 4:57 y 148bpm
  • Rodaje tempo vespertino el martes por Hyde Park, sin el Ambit3 que se quedó encima de la mesa. Llevaba el iPhone en el bolsillo porque llovía y porque quería poder tenerlo a mano para poder mirar la ruta si me perdía. Así que corrí sin saber el ritmo que llevaba y con algo de prisa porque tenía cena, y el experimento salió curioso: 3 Easy, 7 Tempo que salieron a una media de 4:23, y 2 Easy más.
  • Cochinero el miércoles, también por Hyde Park, más relajado. 11km a 5:36
  • Fartlek el viernes, un par de kilómetros Easy, unos 5km combinando 2 minutos rápidos y 1:30 lentos. Los rápidos entre 4:01 y 4:19, de menos a más. Enfriar y a desayunar.
Y la Semana 3 empieza con buen pie, esta mañana 23,48km a 4:52 y 147bpm. Muy contento, más distancia, mejor ritmo y mismas pulsaciones que los dos domingos anteriores. A ver si va a ser que las series y los tempo funcionan... ;) Esta semana ya intentaré hacer los rodajes tempo y quizá algún fartlek yendo a trabajar.

¿He dicho que la semana pasada estuve fuera? Eso complicó la segunda parte del plan, las promesas... Olvidarme de los postres salvo en ocasiones excepcionales, como los viajes de trabajo... ;) Moderarme con la comida excepto en ocasiones excepcionales, como los viajes de trabajo... ;)













Todas estas promesas (no-)culinarias las hago con la intención de llegar a Boston sobre los 65 ó 66 kilos de peso. También dejaré las galletas con chocolate sólo para los días que entreno, aprovechando su suave efecto laxante. Por ahora me estoy portando bien, 68.6 kilos hoy domingo, sin postres y sin galletas. Además, cuando me salte la promesa, prometo poner fotos en el blog... ;)

lunes, 4 de enero de 2016

Año runner 2015

Empieza el año y empieza el plan de mi siguiente maratón, Boston. Comparto el plan que tengo para las próximas 15 semanas...


¿Os gusta? :D

Será un plan como el que he estado haciendo recientemente. Un plan sin plan. Semana tras semana, intentaré combinar un día de series, un rodaje tempo y la tirada larga. Según cómo me vea cada día, y según cómo vaya de tiempo y horario, haré una cosa u otra, intentando no saltarme ninguna. Lo que sí tengo claro es que entrenaré 4 días por semana, no 5. Por ahora se me ocurren dos opciones...

  • Plan A
    • Domingo tirada larga
    • Lunes series
    • Miércoles rodaje suave de 15 km (corriendo al trabajo)
    • Viernes tempo
  • Plan B
    • Domingo tirada larga
    • Martes series
    • Jueves rodaje suave de 15 km (corriendo al trabajo)
    • Sábado tempo
Probaré a ver cuál se adapta mejor a ritmos y horarios y a lo mejor sale un Plan C... :) Y como en planes anteriores, no haré los entrenamientos a un ritmo objetivo, sino que adaptaré el ritmo a según cómo me encuentre, a las ganas y al estado de forma.

Esta será mi rutina hasta abril de 2016. ¿Y qué fue de 2015? Pues probablemente, mi mejor año como runner...

Justo antes de empezar el año, mejoré mi marca en 10K y la dejé en 38:38. Ahora sí que me planto. No creo que pueda volver a correr esa distancia en ese tiempo. Primera deuda saldada.

Me quedaba otra deuda pendiente con la distancia de los 21 km y 97 metros...  Siempre he pensado que era la distancia en la que peores tiempos tenía en comparación con 10K y maratón. A principio de 2015, corrí tres medias maratones, y fueron mis tres mejores marcas, 1:25:38 la más rápida. Segunda deuda saldada.

Y con la maratón estaba bastante en paz, no creía que tuviera deudas pendientes después de bajar de 3:10 en Chicago en octubre de 2014. Así que corrí Barcelona en 2015 sin nada que perder, salí a por todas... Y también hice mi mejor marca, con 3:07:10. Esta vez salir fuerte salió bien. Pocas semanas después corrí Madrid sin haberlo planeado, y me salió un 3:10:21 que tampoco esperaba, mi tercera mejor marca, en una carrera épica luchando contra la lluvia.

Estaba, sin duda, en mi mejor momento de forma.

Pero en junio se torció todo... Una lesión me dejó parados dos meses, y la vuelta a los entrenamientos fue lenta y arrastrando alguna molestia. Desde que empecé a correr de nuevo a mediados de agosto, he hecho series apenas un par de veces, no más de dos rodajes a ritmo tempo y el resto han sido entrenamientos suaves cochineando mientras las molestias iban poco a poco menguando... Corrí la maratón de Nueva York, poco preparado, y sufrí para bajar de 3:30... Pero me sirvió para ver que ya estaba casi recuperado y que Boston 2016 seguía siendo un objetivo creíble.

Y acabé el año con la clásica Nassos, la mejor 10K de Barcelona. La corrí pensando 3 kilos más que hacía un año, con una temperatura anormalmente alta, sin haber entrenado velocidad y además con el estómago poco fino... Salí a morir, hice la primera mitad a ritmo de sub 40 (19:48 en el km 5), pero en la segunda mitad no pude mantener el ritmo y acabé en 40:23. Me habría gustado bajar de 40 minutos, pero vamos, ¡no me quejo!




¡Feliz año a todos, muchos kilómetros y muchas endorfinas!

domingo, 6 de diciembre de 2015

The Flow, te echaba de menos

Este verano me asusté un poco con mi lesión-sorpresa. Me pilló totalmente descolocado, de un día para otro, un dolor muy extraño en la zona de los isquios y el glúteo me impedía correr y tuve que parar prácticamente dos meses completos. Ninguno de los fisios y traumatólogos que visité se puso de acuerdo en lo que tenía. Y sigo sin saber a ciencia cierta qué me pasó. Creo que el primer fisio que me atendió fue el que más se acercó a la raíz del problema. Me dijo que el origen de mis molestias venía de la zona lumbar, de una inserción muscular muy inflamada. Eso provocó una sobrecarga de grado mítico en los isquios, producto seguramente de haberme excedido en la montaña y de un día muy concreto en el que no estiré bien al acabar.

Durante esos días llegué a pensar incluso que se acabaría eso de hacer maratones, y sólo esperaba que llegara el día que en pudiera correr a ritmo cochinero y que me doliera poco. Me pasé las vacaciones sin correr, las vacaciones se alargaron en casa por el cambio de trabajo, y seguía sin ponerme las zapatillas y pensando cuándo volvería a hacerlo.

Poco a poco la cosa fue mejorando, muy poco a poco. No sé si fue la última ocurrencia del fisio o si simplemente el tiempo hizo que el dolor menguara. El caso es que pude empezar a correr de nuevo, con molestias, poco a poco, y con el viaje, el dorsal y el apartamento para la maratón de Nueva York ya pagados, empecé a pensar que la podría correr aunque sólo fuera pensando en sobrevivir.

Sobreviví, sin dolor, acabé la carrera con las mismas molestias con la que la empecé, así que deduje que algún día podría volver a correr como antes, que correr maratones no empeoraba mi situación, aunque esa maratón se me hizo dura y sufrí como en pocas. Pero acabé contento porque vi la luz ya acercándose desde el fondo del túnel.

Hoy quizá he tenido otra señal. Llevo varios días entrenando a ritmo muy suave, combinando un par de salidas el fin de semana con otros dos días que me voy a la oficina corriendo. No me he atrevido aún con las series o los rodajes a ritmo tempo, ya que cuando corría rápido era cuando más me dolía. Alguna tirada larga ya había salido a menos de 4:50 min/km, e incluso algún día en ayunas había hecho los 15 kilómetros hasta la oficina a menos de 5:00 min/km. Y esos días que corría un poco más rápido cada vez me iba notando mejor.

Ayer salí a hacer 10 kilómetros en ayunas, que salieron preciosos, de menos a más, 5:35, 5:21, 5:06, 5:08, 5:02, 5:08, 5:00, 4:55, 4:53, 4:42 y últimos metros a 4:39. Hoy también quise salir, sin objetivo en mente, a ver qué pedía el cuerpo después de lo de ayer.

Y el cuerpo pidió marcha. Salí sin agua ni geles, a rodar. Empecé suave, a 5:00 hasta llegar al río, y de repente, algo cambió en mi cabeza y en mis piernas... Hacía mucho que no sentía The Flow, esa sensación que un día, después de llevar muchos meses corriendo, descubres sin previo aviso, y cada vez que vuelve a producirse te hace disfrutar corriendo como no lo habías hecho en muchas semanas... Un equilibro entre cabeza, corazón, pulmones y piernas, que te lleva casi volando, sin esfuerzo, mezclado con el viento y flotando en el asfalto... Hoy volvió The Flow. 4:45... 4:35... 4:30... Sin sensación de esfuerzo, por el río, salgo hacia el litoral, bebo en la fuente, sigo igual, 4:30 sin pensar en el ritmo, vuelvo a beber el el Fórum, sigo al lado de la playa, mi pisada es el repicar más armónico que he oído nunca, llego a las Torres Mapfre, media vuelta, todo sigue igual, 4:27, 4:25, 4:27, la fuente del Fórum, la fuente al lado del río, vuelvo al río, viento de cara, ritmo estable alrededor de 4:35, paro el reloj, y me llevo a casa 21,17 km a un ritmo de 4:33 km/min, con unas sensaciones que no había experimentado hacía meses, seguramente las semanas anteriores a la maratón de Madrid, y sin acordarme de que un día me dolían tanto los isquios que no podía correr y no sabía si podría hacerlo como antes.

Y hoy, mirando mis archivos, veo que ha sido el rodaje de más de 20 km más rápido que he hecho en toda mi vida de corredor, y digo sin exagerar que casi ni me he cansado.

Boston, aún falta mucho, pero prepárate que ya he vuelto. Empezaré con las series y los tempos que esto va en serio.